9 may. 2011

El placer de leer



El Museo Thyssen-Bornemisza suele dividir sus exposiciones temporales en dos partes lo que me parece una idea más que excelente. Lo es, puesto que quien no puede pagar la entrada del museo del Paseo del Prado si puede entrar gratuitamente en la que organiza Fundación Caja Madrid y que estos últimos meses ha llevado por título Heroínas. He visto las de ambas instalaciones y me parece mucho mejor la de la Fundación. Más escogida y más centrada en una serie de pintoras que representan a la mujer en distintas facetas de su vida. Algunas obras son exquisitas. Como los dos cuadros de Marie Bashkirtseff y el de Gustav Adolph Henning de “Muchacha leyendo”.

Al mirarlos una y otra vez he recordado un par de cosas que creo comparto plenamente; una afirmación de un pintor contemporáneo que vive en Canarias y que hace muy poco y en el Thyssen me comentaba lo difícil que le resultaba comprender el que la gente viniera a Madrid y una gran mayoría no fuera a visitar los museos. Para poder llenarse de tanta belleza. Le parecía casi blasfemo…A mí no. Los sentidos y la apreciación del Arte tienen que ser educados y alimentados desde la infancia y si no se hace deja indiferente a quien lo ignora. No sabe lo que pierde de la Vida.
La otra cosa es que la lectura es el gran placer que podemos tener de sumergirnos en otros mundos, tener otras vidas, viajar a lugares a los que nunca podremos acceder y entrar en los sentimientos y en las almas de cientos de personajes que vivieron hace siglos o están creados en nuestra época. Ahí sí que podemos nosotros convertirnos en héroes y heroínas. Y la lectura está al alcance de todos. A pesar de la afirmación de Virginia Woolf al derecho a tener “una habitación propia”, o la de otros artistas en los que se precisa una ventana abierta a la luz y al exterior para descansar la mirada de vez en cuando, reflexionar en lo que leemos, saborearlo y hacer una pausa, leer puede hacerse desde cualquier lugar que escojamos o podamos y dispongamos de un poco de tiempo para abrir las hojas en un libro.

Heroínas presenta una sección de mujeres leyendo, recogidas, completamente abstraídas por la prosa o la poesía de los libros que sostienen en sus manos y con un halo de misterio que hace desear saber a quienes las contemplan, donde están o que sienten. Su contemplación te serena, evoca un sentimiento de nostalgia, de paz, de bienestar que es distinto de la vorágine y problemas que nos rodean al traspasar las puertas de la Sala y salir al mundo exterior. Te llena de añoranza…y una no puede dejar de preguntarse: Añoranza, ¿de qué?