23 mar. 2015

Un testimonio actual


En la ciudad de Calais la llaman “la madona de los emigrantes: Mariam Guerey”


Cuando ella entra al interior del campo de refugiados de Tioxide, en las afueras de Calais, los rostros se iluminan y los hombres responden al saludo de “Salam aleikoum” con un “Wa aleikoum salam” mientras que las mujeres y los niños corren a abrazarla. Su presencia hace que se iluminen la vida de las familias que esperan pasar a Inglaterra. Preguntando a unos, animando a otros y preocupándose por la salud de los enfermos, Mariam Guerey, una animadora de Socorro Católico es una mujer de corazón para estos emigrantes llegados de África y del Oriente Medio.

Ella es enfermera, educadora y asistente social, y esta en todos los frentes. A veces esta al borde de perder su salud. Esta extenuada por los días que  ha pasado bajo la lluvia y el frio y se esta curando de una neumonía. “ Estos emigrantes no han llegado a nuestra casa por placer, ellos huyen de la violencia, la miseria o las persecuciones. Son nuestros hermanos y debemos de ayudarles. Yo misma he sido extranjera en tierra desconocía y sé lo que es eso”.

Mariam es de origen marroquí y habla fluentemente el árabe, lo que es lo más importante en medio de un mundo arabo parlante. Como ellos, ella misma viene de lejos, o mejor dicho de vuelta de lejos...” Se aprende mucho de las pruebas que vivimos. Cuando yo llegue a Francia yo me sentí abandonada. Por eso me gustaría traer a los refugiados de Caláis el apoyo y el calor que yo nunca recibí”.

Traducido de Source: La Vida Marzo 2015