7 mar. 2017

Cuaresma y Ecologia

Laudato Si

1 marzo 2017. Comienza la Cuaresma, y la Alianza Católica del Clima nos propone vivirla desde la clave del cuidado de la casa común, ofreciéndonos un calendario que a diario nos irá sugiriendo temas para avanzar en nuestro compromiso ecosolidario con nuestra madre Tierra.
El primer punto en que se fija es, precisamente, la frase central del rito de la ceniza: “Polvo eres y en polvo te has de convertir” se decía tradicionalmente. Y, cierto, se trata de un eslogan que conecta muy bien con el eslogan central de la encíclica Laudato si: todo está conectado, y somos parte de esta Tierra en la que vivimos, una parte humilde, sencilla, vulnerable… Volveremos a ser Tierra, sí, volveremos a reintegrarnos, en lo físico, en la madre de la que nacimos…
Hoy puede ser un buen día para pensar y rezar cómo es nuestra conexión con la vida, con la Tierra, con los hermanos, con el resto de seres vivos. Y si en esa conexión nos sentimos como algo limitado, frágil, vulnerable, que comparte la vulnerabilidad de la vida y que se rinde sencilla y sobriamente ante la grandeza y la misericordia de Dios. Y dado que la ceniza procede, además, de una hoguera que quemó y desprendió CO2, también puede servirnos para meditar sobre cómo nos sentimos vinculados a esta Tierra que sufre y cómo somos nosotros mismos dañados por las alteraciones que estamos provocando en la Naturaleza.
Desde luego, será una buena manera de comenzar una Cuaresma con un profundo acento ecológico, en la estela de la Laudato si.


“Un huerto bien regado”


Las lecturas del fin de semana nos han traído temas bien interesantes para nuestra Cuaresma en conversión ecológica:
  • En primer lugar, el viernes, día tradicional de “abstinencia”, nos trajo una visión del ayuno muy lejana a la del sacrificio personal, y más cercana a la de la justicia social; en este contexto, la Alianza Católica por el Clima nos invitaba a pensar en la dimensión social que hoy puede tener el dejar de comer carne, o el hacerlo en menor medida, ya que el consumo de carne, sobre todo de carnes rojas, tiene un gran impacto ecológico, mucho mayor que el consumo de la misma cantidad de proteínas de procedencia vegetal. Este si es un ayuno en la línea de los ayunos que Dios quiere, según nos lo presenta el profeta Isaías

  • El sábado, en labios del mismo profeta, se nos presenta una hermosa metáfora del creyente comprometido con la justicia social: “Serás un huerto bien regado”. Hermosa metáfora que nos coloca en la senda de la ecología profunda de la Laudato si, en la que la Naturaleza no aparece tan sólo como receptora de la acción humana, sino también como modelo de comprensión de la propia vida del ser humano. Implicarse en acciones justas tiene, por tanto, efectos beneficiosos sobre nuestra vida, a la que puede hacer florecer y dar fruto en plenitud.


  • Y hoy domingo se nos presenta el texto de las tentaciones, el mismo texto que durante este trimestre se está trabajando en el Plan de Evangelización de la Archidiócesis de Madrid. En el ámbito de la ecología resuenan aquí las múltiples tentaciones en que incurre el ser humano: la de utilizar la Naturaleza pra su propio beneficio exclusivo, y vivirla como mero recurso; la de mostrarse ante la Naturaleza como quien tiene realmente el poder y la capacidad de decisión, como si estuviera separado de la propia vida natural; y la de fabricarse ídolos a los que adorar,  como el dinero y el progreso, alejándose así de la vinculación con los otros seres humanos, con la Naturaleza y con el mismo Dios. Hay también que hacer aquí un esfuerzo serio para no dejarse llevar por las tentaciones y volver al verdadero sentido de la vida, una vida de relaciones con los hermanos, inserta responsablemente en el medio natural y abierta a la trascendencia de Dios.