28 ene. 2011

África: Discriminación a las mujeres


Es conocido por todos que las mujeres sufren discriminación en muchos campos de la vida social en todos los países del mundo salvo alguna pequeña excepción. Este suceso es mucho mas acusado y violento en África en donde las mujeres están teniendo que luchar incluso por su libertad y por su vida a causa de esta discriminación.
Reporteros sin Fronteras ha a informado de que Agnès Uwimana Nkusi, directora del periódico “Umurabyo”, y otra compañera, Saidath Mukakibiki, están a la espera del veredicto de la justicia para el 4 de febrero, en el que probablemente serán condenadas a treinta y tres y doce años de cárcel respectivamente. Las dos periodistas han comparecido en el Tribunal Supremo, el 5 de Enero 2011, es decir, seis meses después de su arresto y su encarcelamiento supuestamente “provisional”.
En 2010, un año de elecciones, ha sido muy difícil y arriesgado para los medios independientes del periodismo. Rwanda se sitúa en el puesto 169 sobre 178 países en la clasificación mundial de 2010 sobre la libertad de prensa establecida por Reporteros Sin Fronteras, después de Eritrea y Sudan, es decir el tercer país africano peor clasificado.
Otra periodista Caddy Adzuba en la radio Okapi, emisora de la República Democrática del Congo ha participado, del 9 al 12 de noviembre pasado, en el XIX Congreso de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras, "Hacia un nuevo paradigma de comunicación en la era digital. Los desafíos de la equidad", en Buenos Aires. Han participado alrededor de 200 personas procedentes de los cinco continentes. Los medios de comunicación no escapan de la persistencia del machismo en todo el mundo.

Esta periodista congoleña subrayaba: “El ejercicio del periodismo en mi país es diez veces más difícil siendo mujer, es un trabajo muy duro y son realmente pocas. Si ya resulta comprometido informar a los hombres sobre una zona en conflicto permanente desde 1996, con alrededor de 4 millones de muertos, más de 5 millones de desplazados e innumerables violaciones de los derechos humanos, la labor se complica para las mujeres, un colectivo marcado por una secular discriminación cultural y convertido ahora por los grupos armados rebeldes en objetivo de una campaña de violencia sexual sistemática con la finalidad de arrasar las estructuras social y económica rivales.
Esta periodista cuenta que el trabajo de las mujeres en esta profesión estaba restringido a preparar café o archivar papeles y que le costo mas de diez años probar que podía informar y hacerlo mejor que los hombres.
Desde su labor en las trincheras informativas, con el coste de un exilio de cinco años y varias amenazas de muerte, Caddy Adzuba considera que “hubo un progreso y evolución en diez años gracias al coraje de muchas mujeres, porque los gobiernos jamás han dado un regalo y todo depende de la lucha de las personas”. Incluso, confía, la resolución del latente conflicto congoleño: “Todo es posible, nada es imposible”.

A Fondo 1 2011