22 mar. 2017

El Niño Costero

No se había visto un desastre así desde 1998.

Las fuertes lluvias que se registran en Perú desde fines de enero han afectado a decenas de miles de personas y han causado importantes daños en viviendas y carreteras, principalmente en tres regiones del norte del país: Tumbes, Piura y Lambayeque.

Los efectos de las precipitaciones también se han dejado sentir en 
La Libertad, Cajamarca, Ica y Lima.

Solo en la región Piura hay cerca de 15.000 damnificados, que han sufrido los desbordes de los ríos y el colapso de los sistemas de alcantarillas.

Mientras, en la costa de Ecuador, los aguaceros han causado la muerte de 14 personas y causado daños a miles de viviendas, principalmente en las provincias de Chimborazo, Guayas, Los Ríos y Manabí.

Esta situación, que no se veía en las zonas afectadas en cerca de dos décadas, se debe a un fenómeno que, por sus consecuencias es parecido al fenómeno de El Niño, pero en este caso se ubica solo frente a las costas de Perú y Ecuador.

Los científicos peruanos lo han bautizado como "El Niño costero" y expertos de todo el mundo lo están observando por si se trata de una señal de que se acerca un 
Niño de escala planetaria.

Calentamiento focalizado

Durante un fenómeno de El Niño, aumenta la temperatura del agua en toda la franja ecuatorial del océano Pacífico, hasta la costa norte de Estados Unidos, y los efectos se sienten en todo el mundo: lluvias monzónicas débiles en India, inviernos más fríos en Europa, tifones en Asia y sequías en Indonesia y Australia, entre otras calamidades.

Pero cuando el calentamiento ocurre solo en la zona costera de Perú y Ecuador, las anomalías (lluvias torrenciales) se restringen a estos territorios. Los expertos peruanos llaman "El Niño costero" al fenómeno, según el Comité Multisectorial para el estudio del Fenómeno de El Niño en ese país (Enfen).

El hecho de que el aumento de la temperatura del agua ocurra solo frente ambos países, se relaciona con las corrientes de viento que circulan por esta zona.

A fines de 2016, unos vientos del norte, provenientes de Centroamérica, favorecieron el desplazamiento de aguas cálidas hacia el sur, dice el Enfen.

En su recorrido hacia la costa ecuatoriana y peruana, esta masa hídrica no encontró ninguna barrera, explicó a BBC Mundo el meteorólogo Nelson Quispe, director de área de Pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú (Senamhi).

Los vientos costeros que iban en dirección opuesta -de sur a norte- "se debilitaron" durante los primeros días de diciembre de 2016 y permitieron el ingreso de las aguas cálidas de Centroamérica.

"Normalmente el viento que va de sur a norte ayuda a llevar la corriente marina de Humboldt, que es fría. Pero como el viento se había debilitado, la corriente también fue más débil", agregó Quispe.

El calentamiento anómalo del mar en la costa costera empezó a mediados de enero y ha causado que el agua alcance temperaturas pico de 29 ºC en Perú, y de 28 ºC en Ecuador.
"La temperatura normal en verano es 24 o 25 grados centígrados. Ahora está cuatro o cinco grados por encima de lo normal y eso es lo que causa las lluvias (por la fuerte evaporación del agua)", dice Quispe, del Senamhi.

Un requisito para que las autoridades peruanas confirmen la presencia de El Niño costero es que las anomalías se mantengan durante tres meses consecutivos, como mínimo.
Es así que se espera que las precipitaciones continúen en marzo y que disminuyan recién a fines de abril, señaló Quispe, del Senamhi.

¿Un niño global?

La definición de "El Niño costero" fue creada por el Enfen de Perú para estudiar el fenómeno y prevenir los daños en ese país, explicó a BBC Mundo Rodney Martínez, director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), ubicado en Ecuador.

A nivel mundial, los científicos no creen que el fenómeno de El Niño esté teniendo lugar, aunque no descartan que pueda darse en los próximos meses.

"(Para ellos) lo que ocurre en Perú y Ecuador es un calentamiento anómalo en el Pacífico oriental que ocasiona lluvias por encima de lo normal. Pero no es reconocido como un Niño. Es un fenómeno muy localizado, muy de nuestra región", dijo Martínez.

Pero advierte que si el calentamiento en el Pacífico este se mantiene, podría ser precursor de un Niño global. "Todo lo que pasa el Pacífico oriental afecta la presión atmosférica en todo el Pacífico y contribuye a una potencial evolución hacia un Niño", sostiene.

"No se observaba esta intensidad (en el calentamiento del Pacífico) desde hace 18 años. Es un calentamiento inusual, poco esperado y fuerte en la parte norte", agrega.

Meteorólogos de todo el mundo están observando lo que está sucediendo en la costa de Perú y Ecuador, y sitúan en un 40% las posibilidades de que se desarrolle un nuevo fenómeno de El Niño a escala planetaria.

Ello sería inusual ya que se registró uno de gran intensidad entre 2015 y 2016, bautizado como "El súper Niño", que hizo que las temperaturas mundiales batieran numerosos récords.

Se esperaba que en los últimos meses las aguas ecuatoriales se enfriaran y dieran paso a "La Niña", algo que por el momento ha sucedido de forma intermitente. Ello ha llevado a que los científicos bautizaran a "La Niña" como "La Nada", por lo poco que ha dejado sentir sus efectos.

"El Niño" sucede normalmente una frecuencia de entre dos y siete años. Sería inusual que empiece uno en 2017, poco tiempo después de que hubiera acabado uno en 2016.

Fuente: El texto fue tomado de BBC.com

7 mar. 2017

Cuaresma y Ecologia

Laudato Si

1 marzo 2017. Comienza la Cuaresma, y la Alianza Católica del Clima nos propone vivirla desde la clave del cuidado de la casa común, ofreciéndonos un calendario que a diario nos irá sugiriendo temas para avanzar en nuestro compromiso ecosolidario con nuestra madre Tierra.
El primer punto en que se fija es, precisamente, la frase central del rito de la ceniza: “Polvo eres y en polvo te has de convertir” se decía tradicionalmente. Y, cierto, se trata de un eslogan que conecta muy bien con el eslogan central de la encíclica Laudato si: todo está conectado, y somos parte de esta Tierra en la que vivimos, una parte humilde, sencilla, vulnerable… Volveremos a ser Tierra, sí, volveremos a reintegrarnos, en lo físico, en la madre de la que nacimos…
Hoy puede ser un buen día para pensar y rezar cómo es nuestra conexión con la vida, con la Tierra, con los hermanos, con el resto de seres vivos. Y si en esa conexión nos sentimos como algo limitado, frágil, vulnerable, que comparte la vulnerabilidad de la vida y que se rinde sencilla y sobriamente ante la grandeza y la misericordia de Dios. Y dado que la ceniza procede, además, de una hoguera que quemó y desprendió CO2, también puede servirnos para meditar sobre cómo nos sentimos vinculados a esta Tierra que sufre y cómo somos nosotros mismos dañados por las alteraciones que estamos provocando en la Naturaleza.
Desde luego, será una buena manera de comenzar una Cuaresma con un profundo acento ecológico, en la estela de la Laudato si.


“Un huerto bien regado”


Las lecturas del fin de semana nos han traído temas bien interesantes para nuestra Cuaresma en conversión ecológica:
  • En primer lugar, el viernes, día tradicional de “abstinencia”, nos trajo una visión del ayuno muy lejana a la del sacrificio personal, y más cercana a la de la justicia social; en este contexto, la Alianza Católica por el Clima nos invitaba a pensar en la dimensión social que hoy puede tener el dejar de comer carne, o el hacerlo en menor medida, ya que el consumo de carne, sobre todo de carnes rojas, tiene un gran impacto ecológico, mucho mayor que el consumo de la misma cantidad de proteínas de procedencia vegetal. Este si es un ayuno en la línea de los ayunos que Dios quiere, según nos lo presenta el profeta Isaías

  • El sábado, en labios del mismo profeta, se nos presenta una hermosa metáfora del creyente comprometido con la justicia social: “Serás un huerto bien regado”. Hermosa metáfora que nos coloca en la senda de la ecología profunda de la Laudato si, en la que la Naturaleza no aparece tan sólo como receptora de la acción humana, sino también como modelo de comprensión de la propia vida del ser humano. Implicarse en acciones justas tiene, por tanto, efectos beneficiosos sobre nuestra vida, a la que puede hacer florecer y dar fruto en plenitud.


  • Y hoy domingo se nos presenta el texto de las tentaciones, el mismo texto que durante este trimestre se está trabajando en el Plan de Evangelización de la Archidiócesis de Madrid. En el ámbito de la ecología resuenan aquí las múltiples tentaciones en que incurre el ser humano: la de utilizar la Naturaleza pra su propio beneficio exclusivo, y vivirla como mero recurso; la de mostrarse ante la Naturaleza como quien tiene realmente el poder y la capacidad de decisión, como si estuviera separado de la propia vida natural; y la de fabricarse ídolos a los que adorar,  como el dinero y el progreso, alejándose así de la vinculación con los otros seres humanos, con la Naturaleza y con el mismo Dios. Hay también que hacer aquí un esfuerzo serio para no dejarse llevar por las tentaciones y volver al verdadero sentido de la vida, una vida de relaciones con los hermanos, inserta responsablemente en el medio natural y abierta a la trascendencia de Dios.