12 dic. 2017

La cita espiritual.

 
"¿Estoy dispuesto a sentirme vacío?".
Jan Chozen Bays.


"En esta cultura da la impresión de que nos molesten esa colección de sensaciones que denominamos hambre o sed. Siempre tenemos una bebida a mano. No hacemos más que picar a lo largo del día. Decimos: «En realidad, no tengo mucha hambre», y nos metemos una comida entera, a fin de asegurarnos de que más tarde no sentiremos hambre. Cuando nos tornamos conscientes de la intensa energía que subyace a este comportamiento constante de llenarse, no tenemos más remedio que plantearnos una pregunta:
¿Estoy dispuesto a sentirme vacío?
No se trata únicamente de una pregunta acerca de cómo se siente el estómago cuando llevas una hora sin comer. También es una pregunta que tiene que ver con toda tu vida."


Comer atentos. Guía para redescubrir una relación sana con los alimentos. Kairós, 2013, p. 246






Publicado en Biotropia



28 nov. 2017

El paisaje religioso europeo


Mapa de 2005



Yasemin El-Menouar, de la Fundación Bertelsmann, aporta una perspectiva paneuropea sobre el tema de la religión.

Aunque Europa se considera el continente de más avanzada secularización, la religión se debate nuevamente. Y cada vez hay más signos que indican -aparte del desafecto por las iglesias reconocidas por los estados- que las creencias religiosas en Europa son cada vez más relevantes. Riesebrodt Martin, sociólogo de religión, resumió la particularidad de este proceso: "Como poder constituyente del Estado, la religión ha llegado a su fin, pero como fuerza social, las religiones juegan un papel muy decisivo en Europa."

Fluctuación de los datos

Teniendo en cuenta el debate sobre la influencia de la religión en Europa, es sorprendente ver cuán inciertos e inestables son los datos. Como se muestra en la “Swiss Metadatabase Affiliation” en Europa (PMSE), muchos países europeos aún carecen de datos fiables y oportunos sobre la afiliación religiosa. Además, muchas estadísticas religiosas se contradicen entre sí, especialmente porque, unas veces se refiere a la pertenencia objetiva, y otras a la pertenencia subjetiva.

Por lo tanto, una encuesta del Eurobarómetro 2015, dijo que la proporción de los cristianos en países de la UE representa actualmente el 72% de la población (45% católicos, 11% protestantes, ortodoxos 10% y 6% otros), y la de las personas sin confesión es del 24% (10% ateos, 14% agnósticos). El número de musulmanes se estima en el 1.8%, el de los judíos en el 0.3%, el de los budistas en el 0.4% y el de los hindúes el 0.3%. Trece de los 28 Estados miembros de la UE (más del 60%) se pueden clasificar como predominantemente católicos, tres sobre todo ortodoxos y dos protestantes. En la República Checa, las personas sin afiliación religiosa son la mayoría, un 64,4%.

Auto-evaluación religiosa

En una encuesta de la firma de investigación de mercado de Berlín Dalia Research realizada en diciembre de 2016, las preguntas se centraron explícitamente en la auto-evaluación religiosa. Muestra que el 50% de los ciudadanos europeos se definen como cristianos (el 42% dice que son católicos, el 8% protestantes). El 38% de los encuestados dice que no son religiosos. El 3% se identifican como musulmanes, 1% judíos, 1% budistas; y el 8% tiene otras creencias.

Si consideramos los seis países más grandes de la UE, la mayoría de los que se proclaman católicos viven en Italia (73%), Polonia (71%) y España (53%). En Francia (58%) y Gran Bretaña (54%), la mayoría de la población afirma no tener confesión. En Alemania, por el contrario, el número de protestantes es proporcionalmente más alto (26%); hay casi tantos como católicos (25%). Francia tiene la mayor proporción de musulmanes (7%), seguida de Alemania (5%) y Gran Bretaña (4%).

Perspectiva Pan-europea

Si no nos limitamos solo a los 28 países de la Unión Europea (507 millones de habitantes), sino que consideramos todos los países europeos (820 millones de habitantes), se destacan cambios, particularmente en relación con la cuestión de la pertenencia al Islam en Europa. De acuerdo con el Estudio Europeo de Valores (EVS) 2008, es cierto que en los 47 países europeos, incluidos los católicos (37%) y cristianos ortodoxos (31%), dominan, seguidos de los musulmanes (15%), que están numéricamente por encima de los protestantes (14.5%). Cinco países europeos tienen una mayoría musulmana.

De acuerdo con las expectativas del Pew Research Center, el cristianismo también se convertirá en la religión más grande de Europa en el futuro; sin embargo, el número de cristianos disminuirá en unos 100 millones para llegar a 454 millones en 2050. Este sigue siendo un porcentaje del 65.2 por ciento, en comparación con el 74.5 por ciento actual. A cambio, la proporción de musulmanes en la población europea aumentará del 5,9% al 10,2%, la de personas sin confesión del 18,8% al 23,3%. El número de judíos en Europa disminuirá ligeramente de 1,4 millones (0,2%) a 1,2 millones.

Nueva importancia de la religión

Las cifras muestran que la religión en Europa no está en declive. Por el contrario, el panorama religioso está cambiando. Hay, en primer lugar, el rápido proceso de transformación que está viviendo el Islam en Europa y que pide un impulso de la reflexión sobre la identidad cristiana. Las comunidades y grupos cristianos autoritarios se escuchan con más fuerza, pero también grupos alejados de la religión. Por otro lado, la migración acelera la pluralización religiosa y contribuye en particular al crecimiento de las comunidades cristianas evangélicas. En 2012, el 42% de los migrantes, llegados a la UE y no europeos eran cristianos, y el 39% eran musulmanes.

Por lo tanto, el tema de la religión ha obtenido una nueva importancia social y política

y hace necesario re-negociar la relación entre la religión y la sociedad. Pero para eso, es necesario que nuestro conocimiento del paisaje religioso de Europa sea más preciso de lo que teníamos hasta ahora.

Yasemin El-Menouar

Bertelsmann Stiftung
Traducido de la revista ARCRE

21 nov. 2017

La religión no es la única explicación del acoso a los Rohingya







campo de refugiados de Sittwe




Los campos de refugiados en Bangladesh están "al borde de un desastre sanitario", ese fue el título del periódico Le Monde, 2 de noviembre de 2017.




Más de 600,000 Rohingyas han huido a la vecina Bangladesh, a pie o en barco, víctimas de atrocidades y violencia sistemática por parte de las fuerzas armadas, en el estado más pobre de Rakhine en Myanmar.




Aung San Suu Kyi, líder del gobierno civil de ese estado, realizó una visita el 2 de noviembre, por primera vez desde el comienzo de los ataques. Muchos medios occidentales han criticado el papel del ejército y la posición de Aung San Suu Kyi. El Premio Nobel de la Paz ha sido ampliamente cuestionado desde la revelación de nuevas pruebas de atrocidades.




Persecuciones étnicas




Las diferencias religiosas y étnicas han sido ampliamente consideradas como la principal causa de su persecución. Myanmar alberga 135 grupos étnicos oficialmente reconocidos, de los cuales los Rohingyas fueron excluidos en 1982.




Si las recientes olas de violencia se exacerbaron a principios de septiembre, por la actividad de Arakan Rohigya, Ejército de Salvación (ARSA), considerado como "terrorista" por las fuerzas de Birmania, cada vez es más difícil de ignorar otros factores .




Es importante ir más allá de las diferencias étnicas o religiosas y ahondar en las causas de la persecución que causó el desplazamiento forzado de las poblaciones Rohingyas, sumiéndolas en un estado de privación extrema.




De hecho, los intereses políticos y económicos contribuyen a losdesplazamientos étnicos, no solo de los Rohingyas, sino también de otras minorías como los Kachin, Shan, Karens, Chin y los Mon.




Acaparamiento de tierras




El acaparamiento y la confiscación de tierras son, por lo tanto, antiguas prácticas ampliamente difundidas en Myanmar.




Desde la década de 1990, las diversas juntas militares, que han triunfado al frente del país, han confiscado la tierra de pequeños terratenientes de todo el territorio, sin compensación e independientemente de su etnia o religión .




La tierra a menudo se ha confiscado para "proyectos de desarrollo", incluso para extensiones de bases militares, para la explotación y extracción de recursos naturales, para grandes proyectos agrícolas o de infraestructura y, finalmente, para desarrollar el sector del turismo. Por ejemplo, en el estado de Kachin, el ejército confiscó más de 500 acres de tierras propiedad de los aldeanos para apoyar la minería extensiva de minas de oro.




El desarrollo forzado del país ha provocado el desplazamiento de miles de personas, tanto dentro como fuera de las fronteras de Bangladesh, India y Tailandia, o las ha forzado a viajar por mar a Indonesia, Malasia o Australia.




En 2011, Myanmar realizó importantes reformas económicas y políticas que le valieron el apodo de "última frontera de Asia". El país está particularmente abierto a la inversión extranjera. Poco después, en 2012, se produjeron ataques violentos contra los Rohingyas en el estado de Rakhine y, en menor medida, contra los Karen. Al mismo tiempo, el Gobierno de Myanmar ha promulgado varias leyes nuevas sobre la gestión y distribución de las tierras de cultivo.




Estos cambios han sido ampliamente criticados porque han allanado el camino para que las grandes empresas exploten la tierra. Por ejemplo, multinacionales de agro negocios, como POSCO y Daewoo, han entrado con entusiasmo en el mercado de este nuevo “El Dorado” gracias a los contratos concluidos con el Gobierno birmano.







Una región muy codiciada




Además, Myanmar está geográficamente cerca de países que tienen una larga historia centrada en sus recursos, como China y la India. Desde la década de 1990, las empresas chinas han estado explotando madera, ríos y minerales al Norte del Estado de Shan.




Esto condujo a un conflicto armado violento entre el régimen militar y los grupos armados, incluida la Organización para la Independencia de Kachin (OIK) y sus aliados en el este del estado de Kachin y el norte del país. Estado de Shan.




En el estado de Rakhine, los intereses chinos e indios son parte de una relación más amplia entre estos dos países. Estos intereses consisten principalmente en la construcción de infraestructuras y gazoductos en toda esta región. Dicen que tales proyectos garantizan el empleo local; se espera que las tarifas de tránsito y los ingresos derivados del petróleo y el gas deberian beneficiar normalmente a todo Myanmar.




Entre numerosos proyectos, podemos contar la construcción de un gasoducto transnacional, construido por la China National Petroleum Company (CNPC), que une Sittwe (la capital de Rakhine) con la ciudad de Kunming, China, comenzó en septiembre de 2013. Existen otros proyectos más grandes para extraer petróleo y gas de Myanmar, desde el yacimiento Shwe hacia Guangzhou en China.




También se está construyendo un gasoducto paralelo para conducir el petróleo de Medio Oriente desde el puerto desde el puerto de Kyaukphyu, hasta China. Sin embargo, la Comisión del Consejo de Estado de Rakhine recomienda encarecidamente al Gobierno de Myanmar que realice un estudio completo del impacto que esto tendría.




Es cierto que la Comisión reconoce que los gasoductos ponen en peligro a las comunidades locales. Las tensiones persisten debido a las incautaciones de tierras, la compensación financiera es insuficiente por daños y degradación del medio ambiente. Las poblaciones afectadas también deploran la afluencia de trabajadores extranjeros, en lugar de un aumento en las oportunidades de empleo para los locales.




Las costas tampoco se salvaron. El puerto marino de aguas profundas de Sittwe fue financiado y construido por la India como parte del proyecto de transporte multimodal de transporte de Kaladan. Su propósito es vincular el estado de Mizoram en India con el Golfo de Bengala.




Las áreas costeras del estado de Rakhine son claramente de importanciaestratégica, tanto para India como para China. Por lo tanto, el gobierno de Myanmar tiene un interés particular en expulsar de las tierras ricas a las poblaciones que son muy voluminosas para así dinamizar un crecimiento económico ya fuerte.




Todo esto tiene lugar en un contexto de maniobras geopolíticas más amplias.




De este modo se agrava la vulnerabilidad de las minorias




En Myanmar, las víctimas de la confiscación de tierras ya se encontraban en una situación muy vulnerable. En este sentido, el tratamiento de los Rohingyas en el estado de Rakhine es el aspecto más visible de esta realidad.

Cuando un grupo es marginado y oprimido, es aún más difícil para ellos proteger sus derechos, incluida su propiedad. Esta dificultad para los Rohingyas se ha incrementado por la anulación de su ciudadanía birmana.




Desde finales de la década de 1970, alrededor de un millón de Rohingyas huyeron de Myanmar para escapar de la persecución. Sin embargo, a menudo son radicalmente marginados en sus países de acogida. Aunque ningún país parece dispuesto a asumir la responsabilidad del desastre, se les alienta o se les obliga a cruzar la frontera.




En última instancia, la tragedia Rohingya es solo la punta visible de una opresión económica y social dirigida contra muchas minorías étnicas en Myanmar y en países vecinos. La relevancia y la complejidad de los problemas religiosos y étnicos en Myanmar son innegables. Pero no podemos ignorar el contexto político, económico y las causas que a menudo no se revelan.




Traducido del francés para AEFJN-Antena de Madrid















10 nov. 2017

Si cuidas el Planeta combates contra la Pobreza




BUCEARÁS EN TU PROPIA TRADICIÓN ESPIRITUAL 

“No se trata de hablar tanto de ideas, sino sobre todo de las motivaciones que surgen de la espiritualidad para alimentar una pasión por el cuidado del mundo.” (Laudato Si  216)



Octavo Principio del Decálogo Verde

¿QUÉ PUEDES HACER (O DEJAR DE HACER)? 

1.- Encuentra tiempo en tu día a día para  la meditación y la relajación. Te ayudará a tomar consciencia del tiempo presente, atendiendo a pensamientos, emociones y sensaciones corporales con una actitud de curiosidad, interés y aceptación. Sin juzgar. Disfrutando del aquí y ahora.
2.-Párate, escucha, siente y vive la aventura del silencio. En muchas ocasiones no vivimos de forma fluida por el ruido que experimentamos y necesitamos detenernos para escuchar el silencio. El silencio puede hacer que la espiritualidad se haga evidente, sin intermediarios. El silencio es tener la experiencia de lo eterno en nuestra vida. En el silencio, te conoces contactas con el ser puro que eres, con  tu realidad,   con tu espíritu.
3.- Observa, enriquécete y admira el entorno. Reserva unos minutos a observar la naturaleza, desde lo más grande, como puede ser la salida o la puesta del sol, las nubes que evolucionan en el cielo, cambiando de forma y color a lo largo del día; hasta lo más pequeño, como una flor en sus más mínimos detalles o el vuelo de los insectos. Todos ellos encierran detalles que, solo conociendo, aprenderemos a amar y respetar.
4.-Aprende a valorar lo cotidiano. Constantemente tendemos a anhelar aquello que no tenemos o depositar la felicidad en poseer nuevas cosas materiales sin estimar, disfrutar o prestar atención a todos esos pequeños detalles que se suceden en nuestra vida y que son extraordinariamente bellos. Para caminar hacia una mayor espiritualidad y profundizar en la felicidad interior, uno de los primeros pasos es valorar lo que tenemos.
5.- Trabaja la empatía. La empatía es la capacidad de entender los pensamientos y emociones ajenas, de ponerse en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos. No es necesario pasar por las mismas vivencias y experiencias para entender mejor a los que nos rodean, pero si es preciso  escuchar, mantener la mente abierta y sin prejuicios, mostrar interés y comprensión por la otra persona. Descubre, reconoce y recompensa las cualidades y logros de quienes tienes alrededor. Esto va a contribuir, no solo  a fomentar sus capacidades, sino que además serán conscientes de nuestra preocupación e interés por ellos. La empatía nos acerca a los demás y a nosotros mismos, no es posible alcanzar una espiritualidad verdadera sin empatía.
6.- Desacelera tu ritmo de vida. Muchas veces no disfrutamos de las cosas del momento porque estamos atendiendo a la siguiente; no nos damos tiempo. La velocidad, el exceso de ocupaciones y la obsesión por ahorrar tiempo son constantes. Desacelerar  es conveniente y aporta calma.  El mundo está tomando conciencia que hacer todo más rápido  no aporta beneficios, sino al contrario.  Esto permitirá mayor tiempo para la escucha, para mirarnos y conectar, para hablar tranquilamente sin ruido y sin apuro.
7.-Toma partido por las personas más vulnerables del planeta. En tus oraciones, tus comportamientos cotidianos, tus decisiones, con tus hábitos de consumo...  Apoya la justicia, igualdad y el cuidado de la naturaleza.
8.- Profundiza en nuestra tradición cristiana. En ella tenemos un largo y rico recorrido en la experiencia de oración. “... Cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto” (Mt. 6, 6). La referencia de partida es el Maestro, el Señor, Jesucristo, que hizo de su vida oración, enseñanza y acción en cercanía con las necesidades de los hombres. Mírate en él y ora como él y con él, leyendo cada día su Evangelio, fijándote en lo que te dice a ti. Medita sobre la relación de Jesús con el Padre y sobre su actitud y comportamiento con los otros, conocidos y desconocidos, y con nuestra madre Tierra, su Creación.
9. Al acabar el día, haz un pequeño repaso de lo acontecido. En tu tiempo de silencio y de oración dedica unos minutos a pensar sobre el día que termina. Puedes reflexionar con preguntas como las siguientes: ¿Cómo ha ido el día? ¿Qué tal mis actividades? ¿Qué tal yo, como he estado, cómo me siento? Considera todo aquello que puedas mejorar y alégrate y da gracias a Dios por todas las buenas acciones que has hecho. Mañana tienes otro día entero, lleno de oportunidades para mejorar aquello que no haya estado bien hoy y continuar por el camino de las buenas acciones.
10.-Participa en la celebración de la Eucaristía los domingos con tu comunidad, desde el silencio buscado y encontrado en la oración y en la meditación, como expresión profunda de tu fe y de tu espiritualidad en la tradición de la Iglesia. “...Porque yo recibí del Señor lo que os trasmití: que el Señor Jesús, la noche en que era entregado, tomó pan , da ndo gracias, lo partió y dijo: Este es mi 

http://www.enlazateporlajusticia.org/espiritualidad

3 nov. 2017

Noticias sobre el Movimiento por el Cambio Climático

Algo está sucediendo en el Acuerdo de París.
En 2015, los negociadores climáticos de los países se reunieron en una cumbre organizada por las Naciones Unidas en París. Su propósito fue elaborar un acuerdo global para limitar el calentamiento.
Contra todas adversidades, tuvieron éxito. Todos los países del mundo, excepto Siria, son actualmente miembros del acuerdo.
Ahora, los negociadores se reúnen nuevamente. La próxima semana en Bonn, elaborarán un "libro de reglas" en el marco del Acuerdo de París.
Esta reunión será co-organizada por la nación de Fiji. Su población y la de muchos de sus vecinos en las Islas del Pacífico, están bajo amenaza inminente por el aumento del nivel del mar. Estados Unidos ha dicho que quiere salir del trato, pero la fecha más cercana para su retiro sería 2020.

Esta es una oportunidad para encender la luz de la compasión sobre aquellos que la necesitan con urgencia.
Obten la guía de oración que contiene:
  • Oraciones y noticias locales relacionadas al cambio climático
  • Enseñanzas de la Iglesia sobre la creación, la migración y más
  • Línea de tiempo del Acuerdo de París (y lo que viene después)
Tu compromiso importa, gracias por tus oraciones.
Con esperanza,
Fabián en nombre del MCMC

27 oct. 2017

La selva de la cuenca del Congo, bajo amenaza


¿Sabías que África tiene un enorme corazón verde? Se trata de la selva de la cuenca del Congo, la segunda más grande del mundo, solo superada por la selva del Amazonas.
Inmensos ríos se unen y fluyen por esta gran masa forestal, hogar de especies únicas de animales y plantas: aves, gorilas de llanura, gorilas de montaña, elefantes, okapis o monos bonobos, muchas de ellas amenazadas.
Además, millones de personas dependen directamente del bosque: es su fuente de alimentos agua, medicinas y refugio. Pero sobre todo, es su casa. Si el bosque desaparece, sus vidas correrán peligro.
Y es que la explotación forestal está amenazando la cuenca del Congo. A principios de año, científicos que visitaron la zona descubrieron que la cuenca del Congo alberga la red de turberas más extensa del mundo. Ahora, las partes intactas de estos bosques se están degradando y grandes áreas de selva están desapareciendo para cultivar aceite de palma y plantaciones de caucho. Entre 2000 y 2013, se degradó un área de bosque intacto del tamaño de Portugal.
Los efectos son mucho más devastadores de lo que uno pueda imaginarse: además de la pérdida de biodiversidad y el aumento de los incendios forestales, se reduce la cantidad de carbono que puede almacenar la selva y su capacidad de resistir a los impactos del cambio climático. Salvar los bosques de la cuenca del Congo, es salvar el clima del planeta.
El barco Esperanza de Greenpeace está navegando la cuenca del Congo para defender esta selva sagrada, por lo que significa para África y para todo el planeta, y llamar la atención sobre la protección que se merece.
Greenpeace

26 oct. 2017

La fuerza de los pequeños: la Teología de la Liberación

Siempre que se celebra un Foro Social Mundial, tres días antes, se celebra también un Foro Mundial de la Teología de la Liberación. Participan más de dos mil personas de todos los Continentes (Corea del Sur, varios países de África, Estados Unidos, Europa y de toda América Latina) que practican en sus trabajos este tipo de teología. Ella implica tener siempre un pie en la realidad de la pobreza y de la miseria y otro pie en la reflexión teológica y pastoral. Sin este maridaje no existe Teología de la Liberación que merezca ese nombre.

Cada cierto tiempo hacemos nuestras evaluaciones. La primera pregunta es: ¿cómo está el Reino de Dios aquí ennuestra realidad contradictoria? ¿Dónde están las señales delReino en nuestro Continente, pero también en China, enÁfrica crucificada, especialmente en medio de los pequeños de nuestros países? Preguntar por el Reino no es preguntar cómo está la Iglesia, sino cómo va el sueño de Jesús, hecho de amor incondicional, de solidaridad, de compasión, de justicia social, de apertura a lo Sagrado y qué centralidad se da a los oprimidos. Estos y otros valores forman el contenido de lo que llamamos Reino de Dios, el mensaje central de Jesús. Elnombre es religioso pero su contenido es humanístico y universal. Él vino a enseñarnos a vivir esos valores y no simplemente a trasmitirnos doctrinas sobre ellos.
Igualmente, cuando se pregunta cómo va la Teología de la Liberación, la respuesta está contenida en esta pregunta:¿cómo están siendo tratados los pobres y los oprimidos, las mujeres, los desempleados, los pueblos originarios, los afrodescendientes y otros excluidos? ¿Cómo entran en lapráctica liberadora de los cristianos? Conviene subrayar quelo importante no es la Teología de la Liberación sino laliberación concreta de los oprimidos. Esta es una presencia del Reino y no la reflexión que se hace.
Del 12 al 14 de octubre unos 50 teólogos y teólogas de toda América Latina tuvimos un encuentro en Puebla (México). Fue organizado por Amerindia, una red de organizaciones yde personas comprometidas con los procesos de transformación y de liberación de nuestros pueblos. Estareunión, hecha en clave cristiana y crítica, analiza el momento histórico en que vivimos, con una perspectiva holística, enfatizando los contenidos místicos/proféticos ymetodológicos de la Teología de la Liberación, hecha a partir de esa realidad.
Allí estaban algunos de los “padres fundadores” de este tipo de teología (a principios de la década de 1970), todos entre 75-80 años, que se encontraban con la nueva generación de jóvenes teólogos (indígenas entre ellos) y teólogas (algunas negras e indígenas). Con un sentido profundamente igualitario y fraterno, queríamos identificar nuevas sensibilidades, nuevos enfoques y maneras de procesar ese tipo de teología, qué dignidad atribuimos a los que no cuentan y son invisibilizados en nuestra sociedad de corte neoliberal y capitalista.

En vez de conferencias –hubo solo dos introductorias en la apertura– preferimos trabajar en mesas redondas, en pequeños grupos y hacer intercambios en conjunto. De esta forma todos podían participar en un enriquecimiento fecundo. Había teólogos/as que trabajaban en medio de indígenas, otros en las periferias pobres de las ciudades, otros en la cuestión de género (como superar relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres) en toda una región, otros eran profesores e investigadores universitarios pero orgánicamente vinculados a los movimientos sociales. Todos venían de experiencias fuertes y hasta peligrosas, especialmente en América Central con los cárteles del narcotráfico, las desapariciones, las “maras” (crimen organizado de jóvenes violentos) y la violencia policial. Todos los trabajos fueron transmitidos por internet y había miles de seguidores en todo el Continente.

No se puede resumir la densidad reflexiva de tres días de trabajo intenso, pero quedó claro que hay distintas formas de entender la realidad (epistemologías), ya sea de los pueblos originarios, sea de los afrodescendientes, sea de hombres y mujeres marginados e integrados. Para todos era evidente que no se puede resolver el problema de los pobres sin la participación de los propios pobres. Ellos deben ser los sujetos y protagonistas de su liberación. Nosotros estamos dispuestos a ser aliados y fuerza secundaria.

La Teología de la Liberación de los “viejos” y de los nuevos escomo una semilla que representa la “fuerza de los pequeños”, lema del encuentro. Esa semilla no murió. Seguirá viva mientras haya un único ser humano oprimido que grite por liberación.
Recordamos el poema de Pablo Neruda: “¿Cómo saben las raíces que deben subir a la luz y luego saludar al aire con tantas flores y colores?” Con Dostoievsky y con el Papa Francisco creemos también que fundamentalmente lo que salvará al mundo es la belleza, fruto del amor a la vida y a aquellos que injustamente menos vida tienen.  

Leonardo Boff
Servicio Koinonia


23 oct. 2017

Siete maneras de desperdiciar alimentos


5 octubre 2017 · por Jose Eizaguirre · en Ecología, Pobreza

José EizaguirreSegún la FAO, “Hasta un tercio de todos los alimentos se estropea o se desperdicia antes de ser consumido por las personas. Es un exceso en una época en la que casi mil millones de personas pasan hambre, y representa una pérdida de mano de obra, agua, energía, tierra y otros insumos utilizados en la producción de esos alimentos”. Un exceso y un escándalo denunciados, entre otros, por el papa Francisco: «Sabemos que se desperdicia aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen, y “el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre”» (LS 50).
La FAO se refiere al desperdicio de alimentos que se producen y no se consumen, en particular:
  1. Alimentos que se producen y no se comercializan por estar presuntamente defectuosos (por ejemplo, fruta o verdura con alguna imperfección).
  2. Alimentos que se comercializan, no llegan a venderse (por estar próxima su fecha de caducidad, por constituir restos de existencias o por otros motivos comerciales), y son tirados a la basura.
  3. Alimentos que se venden y, por una mala gestión doméstica o de hostelería, no llegan a consumirse.
Pero estas tres maneras de desperdiciar alimentos deben completarse con otras cuatro menos conocidas:
  1. La propia manera de producir los alimentos en algunos casos es muy derrochadora. Por ejemplo, hacen falta diez kilos de pienso para producir un kilo de carne de ternera “industrial” (la que procede de animales estabulados, alimentados con pienso y sacrificados según un calendario programado). Piensos elaborados con cereales (fundamentalmente maíz y trigo) y soja, que son alimentos aptos para el consumo humano. Y sabemos que hay más alimento en diez kilos de cereales y soja que en un kilo de ternera. Cultivar soja y cereales, utilizando agua, fertilizantes, pesticidas y maquinaria agrícola movida por gasóleo, para destinarlos no a consumo humano sino a la fabricación de carne, con la importante pérdida de nutrientes que ese proceso supone, no solo es una ofensa a las personas que pasan hambre sino también es una manera muy derrochadora de producir alimentos.
  2. A esto habría que añadir que muchos procesos industriales producen alimentos de mala calidad. Volviendo al ejemplo, cultivar cereales, con toda la “mano de obra, agua, energía, tierra y otros insumos utilizados” y luego refinarlos, quitándoles el salvado del grano, es una desgraciada manera de producir alimentos incompletos, que alimentan menos que si se mantuvieran en su integridad. Efectivamente, los cereales integrales contienen minerales y vitaminas que no aportan los cereales refinados. Tanto esfuerzo y recursos para producir ese tipo de alimentos deliberadamente empobrecidos es otra manera, triste y escandalosa, de desperdicio derrochador.
  3. Por otra parte, recordemos que no nos alimenta lo que comemos sino lo que nuestro cuerpo asimila. Por eso, todo lo que hagamos por aprovechar al máximo los nutrientes que ingerimos contribuirá a evitar desperdiciarlos. Y esto empezando por una buena masticación, pues la saliva aporta enzimas que favorecen la asimilación de los nutrientes en el resto del aparato digestivo. Comer despacio y masticando bien, posibilitando una buena digestión de los alimentos, no solo supone indudables beneficios para la propia salud sino que se reviste de una dimensión ética y solidaria. En un mundo en el que casi mil millones de personas pasan hambre, ingerir alimentos y no asimilar parte de sus nutrientes por una mala masticación, supone un desperdicio de nutrientes que tiene también su dimensión ética, pues “el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre”. Por eso, masticar bien es una cuestión de justicia.
  4. Y finalmente, algo que resulta obvio: comer de más es otra triste manera de desperdiciar alimentos. Una forma de dieta en la que de manera habitual (no me refiero a ocasiones o celebraciones puntuales) comemos más de lo que realmente necesitamos, con las complicaciones y riesgos para la salud que ello entraña, no solo es una falta de cuidado hacia nuestro propio cuerpo sino una falta de consideración hacia las personas que no pueden comer lo suficiente.
Ante estas siete maneras de desperdiciar alimentos, ¿qué podemos hacer? Lo primero, ser conscientes y ponernos en camino de conversión. Y, si es nuestro caso, convertir algunas pautas de pensamiento y comportamiento:

  1. Cambiar nuestra rigurosa mentalidad ante los alimentos “imperfectos”. La fruta y la verdura con imperfecciones es tan nutritiva (y a veces más sabrosa) que esa otra impecable de presentación, que parece salida de una fábrica más que de un huerto. Si podemos, apuntarnos a algún grupo de consumo que distribuya verdura y fruta de productores cercanos y ecológicos.
  2. Ser conscientes de la dimensión política del derroche alimentario. Los criterios de fechas de consumo preferente y fechas de caducidad, así como las normativas que obligan a tirar alimentos en buen estado responden a políticas concretas establecidas por programas políticos elegidos por los ciudadanos (en Francia se ha prohibido por ley desperdiciar la comida sobrante de los supermercados). Es interesante y motivador conocer las actividades de la organización Feeding ZGZ, que lleva años combatiendo con creatividad el desperdicio de alimentos.
  3. Ser cuidadosos en casa en la gestión de la comida, para no tener que tirar nada. Comprar lo justo, planificar, congelar, compartir… ¡Todo menos desperdiciar comida!
  4. Comer menos carne y, sobre todo, evitar la carne de producción industrial, sobre todo la de ternera. Comer carne una o dos veces a la semana es suficiente para una alimentación equilibrada.
  5. Renunciar a los alimentos que nutren poco o nada (por ejemplo, las bebidas gaseosas). En particular, evitar los cereales refinados (pan, pasta, arroz) e irnos cambiando a los cereales integrales más necesitados» 
  6. Comer despacio, masticando bien, disfrutando de lo que comemos, siendo conscientes y agradecidos. «Estamos hablando de una actitud del corazón, que vive todo con serena atención (…) Ese momento de la bendición, aunque sea muy breve, nos recuerda nuestra dependencia de Dios para la vida, fortalece nuestro sentido de gratitud por los dones de la creación, reconoce a aquellos que con su trabajo proporcionan estos bienes y refuerza la solidaridad con los más necesitados» (LS 226-227).
  7. Y si comemos despacio, masticando bien, disfrutando con el sabor de cada bocado y aprovechando al máximo sus nutrientes, nos daremos cuenta de que nos saciamos antes, comeremos lo que nuestro cuerpo necesita, dejaremos de sentirnos pesados después de las comidas y, tal vez, nos sentiremos personas más conscientes, agradecidas y solidarias.

28 sept. 2017

Mes de la Creacion Septiembre 2017





Tiempo para la Creación

Te invitamos a ver este video de meditación sobre “Beatitudes Laudato Si’” el cual fue creado por nuestros amigos de la Red de Acción Franciscana. Observa y déjate llevar por la fuerza que nos sostiene.

El Tiempo de la Creación nos ayuda a reflexionar profundamente por medio de la oración sobre el puesto que ocupamos en la Creación y nuestro rol en el cuidado de nuestra casa común. Fuertes desafíos encontraremos más adelante, pero tengamos fé de que los enfrentaremos todos juntos.


https://www.youtube.com/watch?v=Fx-Db3-6WBo&feature=youtu.be

TERNURA Y DINERO




31 agosto 2017 · por J. I. González Faus · en Economía, Política

J. I. González Faus. Si hay algo que nos realice y nos dé plenitud como seres humanos es eso que llamamos ternura. No una ternura simplona, sentimental y momentánea, sino eso que en tantas lenguas se designa con alusión a lo más visceral de nosotros: a lo que llamamos “ser entrañable”, con un término puesto audazmente en circulación por el Primer Testamento bíblico, para hablar de Yahvé.

Por otro lado, la experiencia nos habrá hecho ver en algún momento, que es ahí donde encontramos la más seria y más legítima afirmación de nosotros mismos. Pero a la vez: si hay algo que nos impida desplegar esa ternura y que la agoste en nosotros, es la pasión por el dinero: esa pasión nos lleva a buscar otra afirmación de nosotros mismos, falsa en este caso, siempre jadeante y siempre insatisfecha.

Creo percibir que esas dos dimensiones envuelven casi toda nuestra atmósfera actual. Por fortuna quedan aún suficientes gestos de ternura (otras veces he hablado de estrellas en la noche) que nos dan fuerzas para seguir viviendo. Cuando el pasado atentado de Manchester fue espontánea la oferta de familias y taxistas que se ofrecieron a hospedar en su casa o llevar gratis a dónde hiciera falta, a niños y adolescentes que habían perdido el contacto con sus padres, en el caos subsiguiente a la explosión. Y ahí está el heroísmo reciente de Iñaki Echeverría en Londres. Uno siente ganas de aplaudir, pero a la vez se pregunta por qué esos gestos no son más frecuentes en este panorama desolador que nos envuelve de atentados socioeconómicos cotidianos: en esas normativas de “austeridad para los pobres, crecimiento para los ricos”, o de “bienestar para los de casa e internamiento para los de fuera” (donde Gran Bretaña ocupa un lugar alto en la clasificación de inhumanidad); o ante esas leyes de terrorismo laboral, llamadas hipócritamente de “reforma”…

Y la respuesta me parece clara: es el dios dinero el que ahoga eso mejor de nosotros que la otra barbarie terrorista hace aflorar de vez en cuando. ¡Qué pena que sólo sepamos ser verdaderamente humanos cuando la inhumanidad nos golpea salvajemente! Evocando otra vez a A. Camus: “en el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”; pero ¿por qué será que esos trazos admirables sólo se dibujan cuando estalla la peste?

En una de las obras más importantes del siglo pasado (Lo pequeño es hermoso) E. Schumacher tiene un capítulo titulado “paz y permanencia”, donde critica esa ideología dominante de que “el camino de la paz es el camino de la riqueza”: que cuando todos seamos ricos se acabarán las guerras. Esa ideología llevó a la atrocidad de Keynes (tan meritorio en otros campos) de que “debemos pasar todavía cien años simulando ante nosotros mismos que lo bello es sucio y lo sucio es bello: porque resulta que lo bello es inútil y lo sucio no lo es… La avaricia, la usura y la precaución deben ser nuestros dioses por un poco más de tiempo”. Han pasado ya 87 años desde que se escribieron esas palabras y lo único que ha sucedido es que nos hemos vuelto todos más cínicos y unos pocos mucho más ricos, pero no que la paz esté más cerca. Porque (concluye Schumacher) “si los vicios humanos tales como la desmedida ambición y la envidia son cultivados sistemáticamente, el resultado inevitable es nada menos que un colapso de la inteligencia: un hombre dirigido por la ambición y la envidia pierde el poder de ver las cosas tal como son”. Y concluye citando a Dorothy Sayers “no pensemos que las guerras son catástrofes irracionales: las guerras ocurren cuando formas erróneas de pensar y de vivir conducen a situaciones intolerables”. Y situación intolerable es la de miles de millones de personas en nuestro mundo, mientras nosotros creemos ser felices celebrando, por ejemplo, un campeonato de liga ganado, en última instancia, a golpes de talonario. Así de estúpidos nos han vuelto.

¡Cuánta razón tenían Buda y Jesús de Nazaret! El primero pone de relieve la inmensa mentira de ese ego al que intentamos alimentar a base de dinero, y siempre sigue pidiendo más y más porque, en realidad, no se alimenta sino que se consume, ya que ni siquiera tiene verdadera realidad. El segundo con su sencilla radicalidad usual: “no podéis servir a Dios y al dinero”. Que para nuestro tema de hoy significa (¡oigamos bien!): “No podéis servir a la ternura y al dinero”.

Así estamos hoy por haber querido servir al segundo: faltos, totalmente carentes de esa ternura que sería la fuente de nuestra verdadera paz y de la única posible felicidad. Y así vuelven a cobrar enorme relieve aquellas palabras de Ignacio Ellacuría mártir precisamente por pensar de ese modo: nuestro mundo del s. XXI sólo puede tener solución en “una civilización de la sobriedad compartida”. Si no, acaba pasando que, mientras el dinero intenta acomodarnos en una “banalidad” del mal, la guerra reaparece para recordarnos la intolerabilidad del mal.



27 sept. 2017

Manual de Campaña: La Gran Transición


¡Forma parte de la Semana de Acción de La Gran Transición del 18 al 24 de septiembre! Todos y todas están invitados a unirse a estas sencillas acciones de la campaña durante la Semana de Acción:
1.       Únete a la Tormenta de Twitter el lunes 18 de septiembre e invita a otros a hacer lo mismo.
Pídele al Banco Mundial que detenga las inversiones directas e indirectas y aumente el la energía renovable y el acceso a ella #BMfinanciaER #WBfundRE #BigShift bigshiftglobal.org/es
2.                  Agrega la plantilla para la firma de correo electrónico a tu dirección de correo
3.                  Escribe a tus colegas, redes y otras organizaciones para invitarles a unirse al envío de la carta de la campaña.
4.                  Sigue y comparte el hashtag #LaGranTRansicion #BigShift en Twitter y comparte los mensajes en Facebook https://www.facebook.com/bigshiftglobal
5.                  Mira y comparte el vídeo animado de La Gran Transición aquí
6.                  Envía un comunicado de prensa en tu país – puedes adaptar la
7.                  Agregan Logo  de La Gran Transición a cualquier informe que publiques

A tan sólo tres semanas antes de la Reunión Anual del Banco Mundial y coincidiendo con la Semana del Clima en Estados Unidos, esta es una oportunidad enorme para la coalición de La Gran Transición, para demostrar su mensaje unificado a los líderes del Banco Mundial.
Un informe de 2016 de Oil Change International estima que el Grupo del Banco Mundial invirtió más de $313 millones en exploración de combustibles fósiles en 2015 y un total de $1.7 billones entre 2011 y 2015.
Nuestro mensaje es claro: El Banco Mundial debe mover urgentemente su financiación desde los combustibles fósiles a energía limpia y renovable y proveer acceso a esta energía.
En las reuniones del Banco Mundial en octubre de 2017 concretamente, queremos ver que el Banco Mundial se compromete a una mayor transparencia acerca del impacto de sus inversiones en energía en las vidas de mujeres, hombres, niños y niñas. La transparencia será un paso crucial hacia La Gran Transición.
Los Directores Ejecutivos del Banco Mundial estarán más inclinados a considerar las peticiones de la campaña si ejercemos presión y movilizamos desde la sociedad civil.
¡Asegurémonos ahora de que los líderes del Banco Mundial escuchan nuestras peticiones y aceleran la gran transición hacia energía renovable y acceso a la energía!
Este manual ofrece algunas ideas útiles para la Semana de Acción de La Gran Transición. Puedes incluir tus propias ideas y adaptar nuestras propuestas. Para cualquier sugerencia o pregunta no dudes en contactarnos: Mariana Paoli, mpaoli@christian-aid.org; Fletcher Harper RevFHarper@greenfaith.org

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Contexto -¿Qué está en juego? – Mensajes clave          2
Acción en línea                3
Comunicación digital – REDES SOCIALES              3
Ideas de acciones creativas       4
Medios de comunicación           4

Contexto -¿Qué está en juego? – Mensajes clave

El problema
El Grupo del Banco Mundial aún destina una porción significativa de sus inversiones de energía a combustibles fósiles. Las inversiones en combustibles fósiles continuarán siendo más atractivas para los inversores si son subvencionadas por instituciones públicas como el Banco Mundial y si se les otorgada una ventaja injusta sobre las renovables.. El Banco Mundial continúa financiando centrales térmicas que usan el carbón como combustible, acorralando a los países hacia un futuro de alto carbón.  Todo ello a pesar de su decisión en 2013 de parar de financiar centrales térmicas de carbón en países en desarrollo y pese a su repetido compromiso para combatir el cambio climático.
La solución
Si el Banco Mundial es firme al hablar de combatir el cambio climático, necesita cambiar sus políticas de inversión de energía urgentemente, y moverse hacia la inversión única en renovables.

Queremos que el Banco Mundial:
1.       Cancele sus inversiones en combustibles fósiles y aumente urgentemente su enfoque en energía costeable, confiable, sostenible y renovable, así como el acceso a la energía.
2.       Se comprometa a mantener el calentamiento global debajo de 1.5 Cº al apoyar a países a reforzar sus planes nacionales y al asegurar que no haya retroceso en los compromisos, políticas, e iniciativas existentes de estos países.
3.       Demuestre cómo el Banco Mundial cumple sus compromisos a través de la publicación de su huella de emisiones  
4.       Suministre mayor transparencia sobre el impacto de las inversiones directas e indirectas del Banco Mundial en las vidas de niños, niñas, mujeres y hombres, en el medio ambiente en países clientes, y demuestre el aumento significativo en el número de personas rescatadas de la pobreza energética, en comparación con años anteriores.
5.       Suministre medidas concretas u objetivos para asegurar que los retos de aumentar el acceso a la energía y energía renovable se alcancen.

Oportunidades para la acción
Puedes adaptar los mensajes propuestos a tu contexto. Todo lo que pedimos es que incluyas el logo de la campaña en cualquier material que produzcas, así sean pancartas, pósters o imágenes en línea. Y por favor, recuerda usar los hashtags propuestos:  #BMfinanciaER #WBfundRE #BigShift.

Toma al menos dos buenas fotos de cualquier actividad que organices para que estas puedan ser compartidas durante la Semana de Acción a través de las redes sociales y del sitio web de la campaña. 

18 sept. 2017

Un Dios cantor por Joé Eizaguirre



Hay cosas bonitas en medio de tanta turbulencia y tanto caso Catalan en la TV que nos puede quitar la Paz y hasta nuestro mucho o poco humor.
Mejor ver cosas de estas.  Entrar en su blog , este enlace y disfrutad. !

http://entreparentesis.org/un-dios-cantor/
gtracias  Eizaguirre

Imagen de su blog

5 sept. 2017

El miedo: enemigo de la alegría de vivir


2017-09-05


Hoy en el mundo, y en Brasil, las personas están angustiadas por el miedo a asaltos, a veces con muertes, balas perdidas y atentados terroristas. Los realizados recientemente en Barcelona y Londres, provocaron un miedo generalizado, por más que haya habido demostraciones de solidaridad y manifestaciones pidiendo paz.

Yendo más al fondo de la cuestión, hay que reconocer que esta situación generalizada de miedo es la consecuencia última de un tipo de sociedad que ha puesto la acumulación de bienes materiales por encima de las personas y ha establecido como valor principal la competición y no la cooperación. Además ha elegido el uso de la violencia como forma de resolver los problemas personales y sociales.

La competición debe distinguirse de la emulación. La emulación es buena, pues trae a la superficie lo que tenemos de mejor dentro de nosotros y lo mostramos con sencillez. La competición es problemática, pues significa la victoria del más fuerte de los contendientes, derrotando a todos los demás, lo cual genera tensiones, conflictos y guerras.
En una sociedad donde esta lógica se hace hegemónica, no hay paz, sólo armisticio. Siempre existe el miedo a perder, perder mercados, ventajas competitivas, ganancias, el puesto de trabajo y la propia vida.

La voluntad de acumulación también produce ansiedad y miedo. Su lógica dominante es ésta: quien no tiene, quiere tener; quien tiene, quiere tener más; y quien tiene más dice: nunca es suficiente. La voluntad de acumulación alimenta la estructura del deseo que, como sabemos, es insaciable. Por eso, necesita garantizar el nivel de acumulación y de consumo. De ahí resulta la ansiedad y el miedo a no tener, a perder capacidad de consumir, a descender en status social y, por fin, a empobrecerse.
El uso de la violencia como forma de solucionar los problemas entre países, como se mostró en la guerra de Estados Unidos contra Irak, se basa en la ilusión de que derrotando al otro o humillándolo conseguiremos fundar una convivencia pacífica. Un mal de raíz, como la violencia, no puede ser fuente de un bien duradero. Un fin pacífico demanda igualmente medios pacíficos. El ser humano puede perder, pero jamás tolera ser herido en su dignidad. Se abren heridas que difícilmente se cierran y sobra rencor y espíritu de venganza, humus alimentador del terrorismo, que victima tantas vidas inocentes como lo hemos visto en muchos países.

Nuestra sociedad de cuño occidental, blanca, machista y autoritaria ha elegido el camino de la violencia represiva y agresiva. Por eso anda siempre metida en guerras, cada vez más devastadoras, como en la actual de Siria, con guerrillas cada vez más sofisticadas, y con atentados cada vez más frecuentes. Detrás de tales hechos existe un océano de odio, amargura y deseo de venganza. El miedo flota como un manto de tiniebla sobre las colectividades y sobre las personas individuales.
Lo que invalida el miedo y sus secuelas es el cuidado de unos a otros. El cuidado constituye un valor fundamental para entender la vida y las relaciones entre todos los seres. Sin cuidado la vida no nace ni se reproduce. El cuidado es el orientador previo de los comportamientos para que sus efectos sean buenos y fortalezcan la convivencia.

Cuidar a una persona es involucrarse con ella, interesarse por su bienestar, sentirse corresponsable de su destino. Por eso, todo lo que amamos también lo cuidamos y todo lo que cuidamos también lo amamos.

Una sociedad que se rige por el cuidado, cuidado de la Casa Común, la Tierra, cuidado de los ecosistemas que garantizan las condiciones de la biosfera y de nuestra vida, cuidado de la seguridad alimentaria de cada persona, cuidado de las relaciones sociales para que sean participativas, equitativas, justas y pacíficas, cuidado del ambiente espiritual de la cultura que permite a las personas vivir un sentido positivo de la vida, acoger sus limitaciones, el envejecimiento y la propia muerte como parte de la vida mortal, esta sociedad de cuidado gozará de paz y concordia necesarias para la convivencia humana.

En momentos de gran miedo, ganan especial sentido las palabras del salmo 23, aquel de “el Señor es mi pastor, nada me puede faltar”. El buen pastor asegura: “aunque pases por el valle de sombra de la muerte, no temas porque yo estoy contigo”.
Quien logra vivir esta fe se siente acompañado y en la palma de la mano de Dios. La vida humana gana ligereza y conserva, incluso en medio de riesgos y amenazas, una serena jovialidad y alegría de vivir. Poco importa lo que nos suceda, sucede en su amor. Él sabe el camino y lo sabe bien.
 
Publicado en Koinonia
Leonardo Boff

Cristianos celebran el Tiempo para la Creación

Unete a rezar por la Creación. Ya hemos comenzado.

Ves a ver este enlace:
http://es.seasonofcreation.org/

28 ago. 2017

Texto bello dedicado al cantante valenciano Raimon: Recuerdos de juventud



GRÀCIES, RAIMON
18 July 2017 · per J. I. González Faus · a Cultura.

Dos pares de lecciones nos dejó Raimon tras su retirada. Uno es personal y cabe en estas dos palabras: coherencia y modestia. El otro es musical y a él voy a referirme en estas líneas. Como el espacio es limitado, atenderé sólo a las  primeras canciones del rapsoda.
En toda la obra de Raimon es fundamental la letra. Quizás por aquello de que “vengo de un silencio, antiguo y muy largo” (jo vinc d’un silenci antic i molt llarg), la música de Raimon parece hecha para sustentar y subrayar una palabra constante y concisa. Sus letras son muchas veces como mantras repetitivos, de esos que hoy tantos buscan para meditar. Pequeñas frases que gotean sobre el alma, aspirando a conseguir aquello del verso latino: la gota excava la piedra, no por fuerza sino por constancia (“gutta cavat lapidem no vi sed saepe cadendo”). Así, por ejemplo, nos va calando aquello de que somos “una luz que se escapa, una luz que se apaga, una luz que no es luz: somos la gran humareda de la tierra; venimos de la tierra, iremos a la tierra, vivimos en la tierra y seremos de la tierra”. Ahí parece latir ya la “sombra” (como Píndaro define al hombre) o la “mentira” como lo define Buda. Raimon es un excelente poeta; y me atrevo a preguntar si un Nobel de literatura no le hubiera caído mejor a él que a Bob Dylan.

La melodía se pone entonces al servicio de ese mensaje: se interrumpe o se repite para darle realce, lo adorna, le da fuerza y lo convierte en grito. No me parece posible tararear una música de Raimon sin su letra. Y, aunque sorprenda lo que voy a decir, la melodía de Raimon, vista así, me ha evocado muchas veces a un canto gregoriano, pero invertido: porque, en el gregoriano, la melodía mece y alarga muchas veces a la letra. Mientras que en Raimon es al revés: la letra ciñe a la melodía y la hace adaptarse a ella como un vestido escueto en un cuerpo bello de mujer. Parodiando a McLuhan cabría decir que, en Raimon, “la melodía es también el mensaje”.

Atendamos, pues, ahora al mensaje. Antes nos habíamos quedado en que “som el gran fum de la terra”: la sombra de Píndaro, dije. Y he aquí que, sorprendentemente, ese humo puede gritar bien sonoro “al viento”: arrostrándolo y encarándose a él con “la cara, el corazón, las manos y los ojos” (la cara al vent, el cor al vent…). “Llena de noche”, la sombra pindárica se vuelve al viento “buscando la luz, buscando la paz, buscando a Dios” por todas partes. Siempre me ha sorprendido que ésa fuese la primera canción de Raimon, por lo precisas y bien expresadas que están las tres búsquedas: la luz, de la que cada vez distamos más en esta era de postverdad; la paz, que cada vez nos faltará más porque la paz sólo brota de la justicia (y cuando no brota de ahí nos recordará el poeta que “muchas veces la paz no es más que miedo”); y Dios, en esta hora de la idolatría de Mamôn[1], de la que Heidegger dijo aquello de: “sólo un Dios puede salvarnos”.

“Somos” y “buscamos” son los verbos de esas dos canciones. La sombra se convierte aquí en el sueño que completará la frase de Píndaro (el hombre: “sueño de una sombra”), pero dándole ahora un sentido más positivo que en el vate griego. La mentira del ego se convierte ahora en “la naturaleza de Buda” que está en lo más hondo de todos nosotros. Y lo mismo podríamos decir con léxico cristiano, como el de aquel poema del entrañable Blanco Vega: “y limpia en lo más hondo del corazón del hombre, Tu imagen empañada por la culpa”.

Por qué el epifenómeno de la tierra (“el gran fum”) se atreve a encarar así al viento, nos lo responde quizás otra de sus primeras canciones; “en ti amo al mundo”. El verdadero amor vuelve al eros humano capaz de saltar de la persona amada al mundo entero. Y, para que no sea un mundo abstracto (porque es demasiado fácil y demasiado falso amar sólo a los abstractos), ese mundo se concreta en seguida: “tu tierra” (que no es la mía) y “tu gente” (que tampoco es la mía). Ése es “el difícil camino del amor” pero es también “el único camino cierto”.

Y cuando ese amor se enfrenta con el mundo descubre que “el pan es hambre para muchos” y que “la sangre es ley” de esta tierra. Hasta que brota de ahí el último mantra de la canción de Raimon: un repetido “No”, y No, y No…, que invita a seguir diciendo “No”, y nos empapa hasta gritar que no queremos ser de ese mundo. En contraposición al “Om” de la tradición hindú, armónico y pacificador, este “No” busca más bien despertarnos de nuestro sueño de inhumanidad.
Gracias pues, amigo Raimon. Hasta ahora ha sido bueno que pudiéramos oírte de vez en cuando. Ojalá en adelante te cantemos cada vez más.

25 ago. 2017

Belleza de la Creación

El Papa Francisco ha subido un video a las redes para que en todo el mes de Agosto no tuvieramos solo pensamientos de descanso y de vacaciones sino que en los lugares en que nos encontremos sepamos admirar toda la Belleza de la Creación , no solo en sus paisajes del agua, mar, rios y montañas y puestas de Sol sino en sus artistas. Y a todos invita...

Precioso entrar en ese you tube
https://www.youtube.com/watch?v=OQmTmC8PB34


La solidaridad: un paradigma olvidado. Leonardo Boff





Hay una falta clamorosa de solidaridad en el momento actual de nuestra historia. Se nos ha informado de que en este exacto momento 20 millones de personas están amenazadas de morir literalmente de hambre en Yemen, Somalia, Sudán del Sur y Nigeria. El grito de los hambrientos se dirige al cielo y a todas las direcciones. ¿Quién los escucha? Un poco la ONU y solo algunas valientes agencias humanitarias.
En nuestro país, por causa de los ajustes promovidos por los gobernantes actuales, que dieron un golpe parlamentario, buscando imponer su agenda neoliberal, hay por lo menos 500 mil familias que han perdido la “bolsa familia”. Los pobres están cayendo en la miseria de la cual habían salido y los miserables se están volviendo indigentes. No son pocos los que vienen a nuestra ONG en Petrópolis (Centro de Defensa de los Derechos Humanos), que existe desde hace 40 años, pidiendo comida. ¿Es posible negar el pan a la mano extendida y a los ojos suplicantes sin ser inhumano y carente de piedad?
Es urgente que rescatemos el significado antropológico fundamental de la solidaridad. Ella es antisistema, pues el sistema imperante capitalista es individualista y se rige por la competencia y no por la solidaridad y la cooperación. Esto va contra el sentido de la naturaleza.
Nos dicen los etnoantropólogos que la solidaridad nos hizo pasar del orden de los primates al orden de los humanos. Cuando nuestros antepasados antropoides salían a buscar sus alimentos, no los comían individualmente. Los llevaban al grupo para comer juntos. Vivían la comensalidad, propia de los humanos. Por tanto, la solidaridad está en la raíz de nuestra hominización.

El filósofo francés Pierre Leroux a mediados del siglo XIX, al surgir las primeras asociaciones de trabajadores contra el salvajismo del mercado, recuperó políticamente esta categoría de la solidaridad. Era cristiano y dijo: «debemos entender la caridad cristiana hoy como solidaridad mutua entre los seres humanos» (Cf. Jean-Louis Laville, L’économie solidaire: une perspective internationale, 1994, 25ss).
La solidaridad implica reciprocidad entre todos, como un hecho social elemental. De ahí nació la economía del don mutuo, tan bien analizada por Marcel Mauss.
Si miramos bien, la naturaleza no creó un ser para sí mismo, sino a todos los seres unos para otros. Estableció entre ellos lazos de mutualidad y redes de relaciones solidarias. La solidaridad originaria nos hace a todos hermanos y hermanas dentro de la misma especie.

La solidaridad, por tanto, es indisociable de la naturaleza humana en cuanto humana. Si no hubiese solidaridad no tendríamos manera de sobrevivir. No tenemos ningún órgano especializado (Mangelwesen de A. Gehlen) que garantice nuestra subsistencia. Para sobrevivir dependemos del cuidado y de la solidaridad de los otros. Es un hecho innegable de otros tiempos y también de hoy.
Pero tenemos que ser realistas, nos advierte E. Morin. Somos simultáneamente sapiens y demens, no como decadencia de la realidad sino como expresión de nuestra condición humana. Podemos ser sapientes y solidarios y crear lazos de humanización. Pero también podemos ser dementes y destruir la solidaridad, degollar personas como hacen los militantes del Estado Islámico o quemarlas dentro de una montaña de neumáticos, como hace la mafia de la droga.

Por causa de nuestro momento demente Hobbes y Rousseau vieron la necesidad de un contrato social que nos permitiese convivir y evitar que nos devorásemos recíprocamente.
El contrato social no nos exime de tener que reactivar continuamente la solidaridad que nos humaniza, sin la cual el lado demente predominaría sobre el sapiente.

Es lo que estamos viviendo a nivel mundial y también nacional, pues poquísimos controlan las finanzas y el acceso a los bienes y servicios naturales, dejando a más de la mitad de la humanidad en la indigencia. Bien decía el Papa Francisco: el sistema imperante es asesino y anti-vida.
Entre nosotros, las políticas actuales de ajustes fiscales están sobrecargando especialmente a los pobres y beneficiando a los pocos que controlan los flujos financieros. El Estado debilitado por la corrupción no consigue frenar la voracidad de la acumulación ilimitada de las oligarquías.

Hubo Alguien que fue solidario con nosotros. No quiso aprovecharse de su condición divina. Antes “por solidaridad se presentó como simple hombre” (Flp 2,7) y acabó crucificado. Esta solidaridad nos devolvió humanidad (nos salvó) y continúa animándonos a “tener los mismos sentimientos que él tuvo” (Flp 2,5).
Es urgente que rescatemos el paradigma básico de nuestra humanidad, tan olvidado, la solidaridad esencial. Fuera de ella desvirtuamos nuestra humanidad y la de los otros.

Leonardo Boff

25 jul. 2017

La cita espiritual. "Descansar".

 

El hecho de serenarnos nos permite descansar y descansar es una condición previa para la curación. Cuando los animales del bosque caen heridos, siempre encuentran un lugar para tenderse y descansar totalmente durante muchos días. Cuando los humanos caemos enfermos, lo único que sabemos hacer es preocuparnos. Vamos al encuentro de doctores y medicinas, pero no nos detenemos. Ni siquiera descansamos cuando vamos a la playa o a la montaña cuando estamos de vacaciones y regresamos incluso más cansados que antes. Debemos aprender a descansar.

Tenderse no es la única posición para descansar. Mientras meditamos sentados o caminando, también podemos descansar perfectamente. La meditación no tiene por qué ser una ardua labor. Deja simplemente que tu mente y tu cuerpo descansen como lo haría un animal en el bosque. No luches, no hay necesidad de alcanzar nada. Practica de un modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu conciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la capacidad de curarse a sí mismos si le permitimos descansar.
De la revista Biatropia

Foto de vacaciones en el mar

17 jul. 2017

El Papa Francisco ha avalado el Compromiso Laudato Si


Este compromiso nos invita a vivir austeramente , rezar por el cambio climatico y respetar la creación.
Estamos muy emocionados y a la vez recibimos con mucha humildad la bendición del Papa a esta iniciativa. 
Todos nosotros en la Iglesia necesitamos tomar acción inmediata frente al cambio climático, y es por eso que el Papa Francisco nos está invitando a cada uno de nosotros a firmar el Compromiso. Nosotros estamos comprometidos a que al menos 1 millón de católicos firmen el Compromiso hasta 2 020.
Si tu no estás en las redes sociales, no te preocupes. Puedes usar nuestro Kit de Promoción del Compromiso Lauadato Si' con ideas sobre cómo invitar a tus amigos, el Párroco o miembros de la Parroquia a firmar. 

El Papa Francisco ha llamado al cambio climático "un problema global...uno de los principales desafíos actuales para la humanidad". Necesitamos una acción global audaz. Por eso queremos que 1 millón de católicos 
firmen el Compromiso y vivan Laudato Si'. Ayúdanos  a difundir el mensaje ahora.   

Paz y bendiciones,

Fabián Campos del 
Movimiento Católico Mundial por el Clima

10 jul. 2017

La cita espiritual. “Cuando el silencio habla”.


Manuel J. Fdez. Márquez.
Contempla el silencio con atención amorosa.
Cuando el silencio habla, la vida se transforma.
Cuando el silencio de las flores habla, la vida se llena de alegría.
Cuando el silencio del dolor habla, la vida se hace misterio.
Cuando el silencio del amigo habla, la vida se hace ternura.
Cuando el silencio del amor habla, la vida se hace comunión.
Cuando el silencio del misterio habla, la vida se transforma en adoración.
Cuando el silencio de tu corazón habla, la vida se transforma en amor.
Cuando el silencio de tu alma habla, tu vida se transforma en oración.
Cuando el silencio te habla en el alma, te transformas en enamorado de Dios.

Biatropia

Estilos de vida en conversion

30 jun. 2017

Marie Derain: “La contribución de las mujeres al diálogo interreligioso no debe limitarse a las tareas domésticas”


Recogido por Claire Lesegratain el 13-6-17

Durante tres días, del 7 al 9 de junio, el Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso ha reflexionado sobre el rol de las mujeres en la educación para la paz.
Una de las invitadas, la francesa Marie Derain, antigua Defensora del Menor, subrayó la necesidad de formar y acompañar a las mujeres para que cada vez sean más numerosas las que asuman responsabilidades

La Croix: ¿Cómo ha sido Vd invitada a la Asamblea Plenaria del consejo pontificio para el diálogo interreligioso en Roma. 
Marie Derain: ha solicitado mi presencia Luciano Sambrano, colaborador de la Conferencia internacional católica del Guidismo (CICG) basándose en mis anteriores responsabilidades de Defensor del Menor, consejera de una ministro, y vicepresidenta de los scouts y guías de Francia  (2007-2011)
Me han pedido que hablara sobre el rol de las mujeres en la educación para la paz, la fraternidad y la solidaridad. Pero yo deseaba también interrogar a nuestros obispos y cardenales sobre algunos puntos.

La Croix: ¿cuáles?

M.D: el primer punto que me parece importante es que las mujeres tienen naturalmente las cualidades de comprensión, empatía, escucha etc que les permiten jugar un papel importante de acicate en el diálogo interreligioso. No debe reducirse su papel a las tareas domésticas. Además el papa Francisco nos lo ha dicho, subrayando que “la contribución de las mujeres no debe limitarse a los argumentos “femeninos” o a encuentros de sólo mujeres”.
También quería decir que es responsabilidad de las iglesias locales formar y acompañar a las mujeres para que puedan incluso aceptar la idea de ser responsables. Porque si bien hay en la iglesia el deseo de permitir a las mujeres espacios de más responsabilidad, ellas, sobre todo en África y Oriente, a causa de cargas culturales y encerramiento en determinados roles sociales, deben ser acompañadas y formadas en este sentido. En occidente  también queda mucho por evolucionar y mejorar

L.C.: Entre los ejemplos dados en estos días, ¿cuáles le han marcado?

M.D.: Un dominico en Bagdad, que actualmente está en El Cairo, Amir Jaje, supo movilizar y acompañar a un grupo de mujeres para que abrieran espacios de acogida para otras mujeres víctimas de la violencia. En otro país, se creó una dinámica de solidaridad entre vecinas de diferentes religiones.
Son ejemplos positivos pero creo que no son suficientes. No hay que empujar a las mujeres hacia lo que la sociedad espera de ella, sino ilusionarlas con acercamientos diferentes  y que les son propios.