16 may 2019

Como los residentes de ciudades africanas están creando soluciones para el cambio climático


Foto Reuter

Es difícil como individuo, grupo o nación saber como actuar delante de los problemas del cambio climático. Como otros problemas globales que son ambientales estos retos son económicamente, ambientalmente y social mente muy complejos. Llevan consigo temas éticos y generan muchos desacuerdos entre diferentes grupos de gente.

Sin embargo, la gente que viven en ciudades entiende el contexto de los climas en que se encuentran mucho mejor que los científicos.

Esta complejidad es más aparente en ciudades en donde muchos grupos diferentes de gente con diversas culturas y perspectivas están viviendo. Y las ciudades, ya sabemos todos, son los puntos más acuciantes por los problemas que están relacionados con el cambio climático.
Pero la buena noticia es que las ciudades también poseen el potencial para producir las soluciones a los problemas de los cambios climáticos porque ellas poseen redes grandes de intercambio, tecnología y grupos de gentes que tienen diversas perspectivas. Este fue el principal y más importante mensaje que surgió del Panel que se producía por primera vez sobre Ciudades de distintos Gobiernos en el Cambio climático y que se reunió en Canadá.

La Ciencia sola no puede proveer todas las respuestas a las ciudades que sufren cambios climáticos debido a un clima extremo.  Las diferencias sociales, culturales, económicas e históricas deben de ser consideradas cuando se planifican las respuestas al clima. Y son los ciudadanos residentes y las autoridades locales los que tienen ese contexto. Aquí es donde la contribución de conocimientos puede ser muy útil. Es un proceso que reconoce la importancia de los tipos de conocimientos múltiples y las perspectivas para construir una comprensión total de los problemas complejos.
El proyecto de La Futura Resiliencia de las ciudades Africanas y Tierras utiliza el conocimiento de coproducción reuniendo juntas un numero diferente de personas de distintas áreas de experiencia de ciudades corrientes. Esto se hizo con nueve ciudades Africanas: Durban, Blantyre, Cape Town, Gaborone, Harare, Johannesburgo, Maputo, Lusaka y Windhoek, Estas personas consideró las prioridades de las gentes, la historia de las ciudades y sus contextos y cuales eran los factores que afectaban el clima.
Estas preguntas son las que sirvieron de guía para estudiar nuestros objetivos cuando personas de Gobierno, ONG, grupos de sociedad civil y académicos estaban reunidos cara a cara para discutir y explorar los temas contextuales y encontrar posibles soluciones.

Poniendo a la gente en el centro de todo

Este proceso ha obligado a los investigadores a tener bien en cuenta a la gente local por cada ciudad. Hemos tenido muy en cuenta los riesgos del clima y las respuestas que se han de dar porque las necesidades y peligros que se corren en cada ciudad son muy diferentes.
A través de la Historia, la ciencia ha informado de muchas decisiones desarrolladas. Una dinámica se ha puesto en práctica entre los que usan la ciencia y los que la producen. Estas conversaciones ponen a la gente en el centro del proceso de los investigadores en lugar de solo un contenido científico. Estos procesos apuntan con claridad las limitaciones de la ciencia y valoran igualmente distintas formas de conocimiento.

Los Centros de Investigación y los donantes financiaron los programas generalmente basándose en conocimientos científicos sobre todo los que se producen en el hemisferio norte. Muchas de estas instituciones y programas también miden su éxito utilizando métodos rígidos que se focalizan mas en objetivos y resultados y menos en como la gente aprende a través de esos diálogos.
Lo que es importante en nuestro trabajo es que el conocimiento científico no es considerado más importante que el conocimiento que tienen los que hacen las decisiones y los civiles. Estas gentes comprenden los efectos de un cambio climático en contexto y pueden identificar las respuestas que exigen ese contexto. Por ejemplo, los civiles en Harare tienen una buena idea de como las influencias fuertes políticas interactúan  con las consecuencias de sequias frecuentes. La gente de Botsuana puede ofrecer conocimiento de nuevas formas de comunicación que apoyen respuestas tales como las que la comunidad local llama  “plazas libres”.

Soluciones que emergen

El proyecto de Futuro Resiliencia de las Ciudades Africanas y Tierras esta dando fruto.  Por ejemplo, científicos y políticos en Lusaka están en el proceso de finalizar cuatro leyes sobre temas del agua en la ciudad. Han reflexionado de como el cambio climático afectara estos temas y han salido al paso con soluciones posibles. Estos grupos se sentaron juntos durante varios días en la misma habitación para dar forma a problemas contextuales y las posibles soluciones todos unidos.

Esto es diferente de la manera usual en que los científicos del clima que producen información y entonces la pasan en cadena a los que deben usarla. En Blantyre, Gaborone, Harare, Lusaka Maputo y Windhoek los gobiernos de las ciudades están trabajando con científicos, ingenieros y civiles para producir narrativas a cerca del futuro de las ciudades en frente de los cambios climáticos. La capital de Namibia utilizara sus relatos junto con otras informaciones importantes sobre el clima en el desarrollo del Plan de Acción y Cambio Estratégico de la ciudad de Windhoek.
Procesos como estos ayudan a crear relaciones entre los gobiernos, investigadores, y grupos civiles al igual que entre diferentes departamentos de un gobierno. Estas redes apoyaran los cambios de clima en las ciudades después de que el proyecto de Resistencia futuro de las Ciudades Africanas y Tierras termine.

Por Marc Leonard
Traducido del inglés

No hay comentarios: