5 jun 2009

Una mujer solidaria en Malawi


Querida amiga, Primero y principal, perdona mi tardanza, estoy hecha un desastre.
De momento estoy bastante liada, ya sabes, aquí todo lleva mucho tiempo, la gente va a otro ritmo, no tiene prisa y entonces tienes que insistir para que las cosas marchen.
Creo que ya te comenté que el proyecto a llevar a cabo es la puesta en marcha de una Escuela agropecuaria o Training centre, donde se pretende adiestrar, principalmente en el manejo del agua a los habitantes de los pueblos de los alrededores de Mlale, que normalmente poseen una pequeña parcela de tierra que dedican a cultivar maíz y así darles la opción de tener una segunda cosecha, bien de maíz o de cualquier hortaliza, lo que haría mejorar su alimentación y también dando la posibilidad de vender los excedentes de cosechas y obtener un beneficio.
Realmente es bueno para ellos pues obtendrán agua para riego en la época seca, beneficios en los precios de semillas y amplia información y formación sobre agricultura y ganadería que será un poquito más avanzada de la que ellos practican y todo esto gratuitamente. Queremos empezar en Julio.
Estoy de supervisora de las obras de la Escuela, gestora de papeles, seleccionadora de alumnos, profesores, capataces, personal de mantenimiento lo que me obliga a buscar contactos que me puedan asesorar y a hacer nuevas amistades. También estoy encargada de conseguir el mobiliario para la escuela y las casas de los profesores (búsqueda de carpintero, diseño de mobiliario, compra de maderas, herramientas y lidiar con ellos para que no me engañen), administrar los fondos, preparar temarios, hacer presupuesto para un año de escuela, contabilizar gastos, preparar informes, etc, etc, etc. Ya sabes de esto.
Dispongo de una casa sin agua caliente, un todo terreno Toyota, ordenador personal con mucha y variada música cargada y poco más. Ya sabes que es área rural y no tengo otras posibilidades de distraerme ni tampoco amigos y amigas. Así que he de vivir a solas y tratar de tener algo para las largas horas de la noche y de los fines de semana. Afortunadamente tengo una mujer que me ayuda en la casa, Zenaida, que es un encanto y un chico que me ayuda en el huerto que ya tengo plantado y creciendo (aunque a los monos y a las cabras les ha dado por comerse mis judías verdes). Como puedes imaginarte, vivo en el recinto de la misión de Mlale hasta que se termine la obra y empiece el curso. Se están construyendo 6 casas, y se supone que una de ellas será para mí mientras esté por aquí.
Aquí no hay conexión a Internet, no hay línea telefónica (roban los cables), aunque sí tengo teléfono móvil malawiano, pero me he hecho miembro-usuaria de la biblioteca de Bunda College de Agricultura, y me desplazo allí pues puedo conectarme a una red inalámbrica, gratis y todo, así que preparo los mensajes en casa, y después los envío desde Bunda.
Hace tres semanas estuvieron aquí los compañeros del proyecto de Sevilla y estuve bastante distraída, pero por lo general estoy bastante sola. Las hermanas que están aquí, no sé si las conoces, pero están bastante ocupadas con el hospital. A veces voy a Chesi, ya que allí hay otra chica española voluntaria. Victoria, la superiora, sigue allí y me parece una mujer estupenda y muy fácil comunicarse con ella.
Hoy son las elecciones generales en Malawi y se disponen a elegir presidente, ya veremos quien sale. La gente dice que está contenta con Bingo Mutharika y lo prefieren a Bakili Muluzi. Ya te iré contando que pasa por aquí. Y por hoy te dejo. Espero que estés bien. Con todo mi cariño. Un abrazo.

Ángeles Gómez, Sevillana
Ingeniero Agrónomo y voluntaria en Malawi

2 comentarios:

JUANAN URKIJO dijo...

Qué mérito, de verdad!

Un abrazo, amiga.

Amparo dijo...

La realidad de primera mano, es un testimonio muy valioso.
Gracias por compartirlo y hacernos partícipe de personas tan increíbles y tan necesarias como ella. Un claro ejemplo de vida entregada a los demás en una situación muy difícil y dura.

Besos