2 oct 2008

Wau. Sudan


Noticias del Sudan. Septiembre 2008

Muchas gracias por tus e-mail y tus ánimos, vamos a ver lo que podemos seguir haciendo, esta misma semana me subo para Aweil de nuevo y de momento vamos a ir preparando el terreno para en cuanto lleguen los fondos sea todo mas fácil, aunque en estas áreas incluso para “preparar el terreno” se necesita dinero. Lo único de lo que estoy seguro es que las ganas de seguir trabajando por los demás no me las quita nadie, pues estas ganas vienen de Dios quien nos las envía, así que El vera lo que hace con nosotros, yo creo que dadas las condiciones y como tu dices estar en Sur Sudan es como una “quijotada” pues bueno, yo creo que dentro de esta “quijotada” esta Dios con nosotros en todos los momentos alentándonos y dándonos fuerzas.

Estoy alojado en el “compound” de CAFOD, aquí tienen unos contenedores habilitados como habitaciones que nos ayudan mucho a los que por aquí estamos siempre de paso, eso si, a un módico precio de 35 usa diarios sin comida ni nada, pero hay que decir que aquí los precios en Juba son de locos y este precio aquí lo consideramos como una bendición.

Bueno pues como me preguntas algunas veces sobre Wau, te diré que es una ciudad grande en el sentido que aquí cuatro casas juntas nos parece ya una gran urbe, pero si es verdad que por lo menos Wau tiene sentido de ciudad, hay mucho mercado y mucho ajetreo, ya que es el punto principal entre los estados de North Bahr el Ghazal, West Bahr el Ghazal y Warrap State. La Diócesis de Wau abarca casi estos tres estados, con lo cual es como decir que abarca casi media España. Wau por otra parte es un sitio muy comercial, controlado la mayor parte por los árabes; los productos vienen casi todos de Jartum, con lo cual la cultura de la ciudad es completamente árabe, tal vez a ti no te lo parezca viniendo de Argelia, pero para mi viniendo de Angola donde se vive a un ritmo tropical en todos los sentidos, la cultura de Wau o Aweil es muy “arabizada” y con sus características propias.

La “bush”( la selva) ya es otra cosa distinta, allí los árabes no tienen esa influencia puesto que es el terreno de los Dinkas con sus miles de vacas y sus diferentes clanes, guerras y conflictos internos para parar un tren, sobre todo en la temporada seca cuando escasea la comida para las vacas y todos ellos van a parar a las mismas zonas pantanosas. Entonces los conflictos están a la orden del día por estas tierras y aquí cuando se habla de conflictos significa muchas armas puesto que todos las tienen, de muertos y siempre de desplazados que huyen de un sitio al otro al interior de la zona y el país.

En el North Bhar el Ghazal conviven con los Dinkas los “Luos” que son una tribu de los cuales una rama vive en Kenia en las orillas del lago Victoria.

Y ya te dejo esperando estés bien y hasta la próxima.

1 oct 2008

Tengo una hija



…en África. Y no se si esta viva o no, cuantos hijos tiene o donde se encuentra ahora. Por su edad ya debe de haberse casado hace algunos años. ¿Vivirá en Malawi o habrá emigrado a otro país a trabajar con su marido y familia? No se como es su rostro de mujer, ni si hizo algunos estudios o se quedo en su pueblo y no ha salido de el porque también desconozco el nombre del pueblo en donde nació... No se nada de ella. Pero la recuerdo muchas veces.

Hace ya casi treinta años que la tuve en mis brazos, una noche en que me la entregaron cuando una furgoneta paró enfrente del hospital de Nkamenya llevando sobre un jergón a una mujer muy joven de la que apenas pude ver el rostro pero del que aun retengo con viveza el color de su vestido, era azul y sobre el varios paños de algodón, chitenjes, típicos de Malawi que la cubrían para evitarle el frío de la noche. Había dado a luz en el pueblo a una niña preciosa. Los niños africanos nacen con el color de la piel muy blanca, rosada y al cabo de dos o tres días se oscurecen. La mujer estaba muy enferma, por lo que me pareció ver entre la oscuridad y la luz de un candil sufría de una infección puerperal y además estaba toda amarilla por lo que hice que la furgoneta continuara camino hacia el hospital del distrito a unas dos o tres horas de Nkamenya en donde había un doctor y podrían también examinarla en un quirófano si era necesario. Su madre y otros familiares estaban sentados en la furgoneta alrededor de ella y cuando el coche partió allí me quede yo con la niña en mis brazos.

La miré y vi que era muy guapa, tenía unas pestañas muy largas, dormía apaciblemente y la metí en un pequeño cuarto que habíamos habilitado para los prematuros. El carpintero me había hecho unas cajas de madera con patas altas y debajo de los colchoncitos cambiábamos constantemente las bolsas de agua caliente para mantener a los bebes lo mejor posible porque no teníamos electricidad y no podíamos disponer de bombillas grandes que irradiaran calor y menos que nada de incubadoras. Ese cuarto siempre estaba lleno con unos 7 u 8 prematuros. Las madres entraban cada tres horas a exprimirse la leche y yo les ponía a los niños un tubo naso gástrico por el que les alimentábamos utilizando una jeringuilla grande. De esta manera les evitábamos el esfuerzo de amamantarse y cada semana los pesábamos para controlar su peso. Cuando llegaban a los dos Kg. y medio se les terminaba la estancia en el hospital. Por lo general permanecían en el una media de dos o tres meses y gracias a esos cuidados tan simples sobrevivían. Las madres muy jóvenes, formaban el equipo de baloncesto que yo había organizado y que se enfrentaba contra el nuestro de enfermeras y limpiadoras todas las tardes al cierre del dispensario al público. Esperábamos ese momento con alegría

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Las enfermeras decidieron llamar a la niña Jane y yo me hice cargo de ella puesto que me la habían confiado a mí hasta que la madre se repusiera o si por desgracia moría la abuela volviera a buscarla. De momento era mía. Así que aunque no era prematura paso a formar parte del grupo de los prematuros como yo pase también de responsable del hospital al grupo de las madres que cada tres horas entraba para darle los biberones de leche en polvo para recién nacido a la niña. Fue a los pocos días que Jane enfermó, se puso amarilla con una ictericia fisiológica, su hígado no trabajaba y empezó a devolver, a tener diarrea y a quedarse en los huesos y la piel. Yo pensaba mucho en su madre y lo horrible que seria decirle que la niña había muerto, además del cariño que la niña ya me inspiraba y probé a mantenerla viva con todas las combinaciones posibles de concentraciones de glucosa, agua de arroz y antibióticos. La niña estaba malísima. Recuerdo que por las noches y a la luz de una vela estudie todos lo síntomas y todos los tratamientos posibles para esos casos y media al mililitro lo que le daba. Necesitaba cuidados veinticuatro horas al día y se me ocurrió pedir en mi casa que me dejaran tener a la niña por las noches algo que hizo abrir los ojos hasta casi salírsele de las orbitas a una hermana holandesa muy buena pero muy seria que pensó yo estaba algo o muy loca. Aquello era anticultural, además de que en la casa vivíamos siete personas que trabajaban todos los días de sol a sol en la misión y necesitaban dormir por la noche. Así que me arregle para cruzar al hospital antes de acostarme muy tarde y otra vez antes de que amaneciera. Una toma del medio se la encargue a la enfermera que hacia la guardia. Pase así unas tres semanas en las que empecé a deambular medio dormida durante el resto del día. Jane estaba casi cadavérica y yo ya no encontraba lugar en su cuerpecillo en donde pincharle pero salió de aquello y se repuso. Parecía que aquella cosita pequeña quería vivir y vivió, engordo y recobro un peso normal y volvió a ser muy guapa.

Pasaron dos o tres meses sin saber poco más sino que la madre vivía y seguía en el hospital hasta que un día apareció a la puerta del nuestro la abuela que venia en busca de Jane. Y yo se la entregué con una sonrisa que ocultaba mi dolor de perdida mientras ella miraba a la niña embelesada y sin dejar que mis sentimientos se translucieran mucho o nada me fui con el corazón partido a la casa para que no me vieran llorar.

Y nunca supe más. Habían pasado 12 años cuando un día a la puerta del hospital de Kasungu una mujer que me había reconocido se me acercó llevando en la mano una niña. Me dijo si me acordaba de ella y le dije que me perdonara pero como veía tanta gente diariamente pues la verdad era que no. Y entonces acercó mas la niña hacia mi y me dijo “Es Jane, tu hija”. Yo estaba mas que sorprendida y la niña aunque me miraba tímidamente estaba claro que sabia quien era yo. La besé sin asustarla y la madre me dijo que vivían en un pueblo de los alrededores de Kasungu y que Jane iba a la Escuela. Les dije lo que me alegraba mucho de verlas a las dos, miré muchas veces a la niña, nos despedimos y ya no le he vuelto a ver mas.

A pesar de tantos años transcurridos con tantos enfermos y tantos niños que he tenido en mis brazos para cuidarlos aun recuerdo a Jane como a mi hija y como un honor y un regalo que África me concedió para que aprendiera a amar a este continente y a sus gente mas.

27 sept 2008

Ben Smen


Ben Smen

Ben Smen es una villa situada en un barrio llamado Hydra en Argel. Es una casa que perteneció hace muchos años a una familia argelina de origen francés y que donaron la casa a los PP. Jesuitas para que se siguiera utilizando como centro de encuentro para los boy scout que ellos acogían durante el verano y para el uso de grupos que se reunieran unos días para reflexionar y rezar juntos.

La villa tenía una extensión de dieciséis hectáreas de las que se donaron quince al gobierno del país y se guardo una y media de jardín y construcción. En frente de la casa existen en la actualidad una Embajada, una casa cuartel, otros edificios propiedad de multinacionales y casas particulares. Me han dicho que el jardín se extendía hasta la colina y eso es en la actualidad varias calles con sus edificios. Debió ser una villa esplendida rodeada de un jardín tan grande para pasear y aun lo es.

La villa es un edificio que como todas en Argel termina con un techo plano y tiene un par de terrazas y dos pisos de altitud.

Su acceso al interior de la casa se hace por una puerta verde de hierro forjado con un marco que contiene un arabesco de escayola con dibujos y motivos diferentes. El verde es junto el azul el otro color dominante de Argel. Esta puerta de entrada a la casa da acceso a un vestíbulo desde el que se extiende toda una sala amplia y rectangular con dos bóvedas arqueadas que termina bajando por dos peldaños en una sala circular y en cuyo dintel esta el mismos arco de escayola que el de la puerta de entrada pintado en un suave color naranja y unas ventanas grandes al fondo y a un lado que dejan entrar la luz para iluminar todo el espacio. No hay ninguna puerta en estas salas y parte inferior de la casa. La división de las estancias se hace a través de los arcos y unos farolillos negros de hierro forjado suspendidos desde el techo en la entrada de ellas. La sala del fondo esta amueblada con dos sofás y sillas de diseño árabe y cubiertas con pequeñas alfombrillas de colores blancos o marrones. En su centro una mesa baja completa el conjunto.

A los dos lados de la sala principal y separados por las paredes existen dos espacios: otra sala grande y rectangular de varios metros de larga, posiblemente el antiguo comedor que podía acoger a un gran numero de personas y en el de la derecha y también paralela a la sala central, una habitación pequeña seguramente el comedor para el servicio porque le siguen a continuación la cocina y sus alacenas.

Al fondo y cerca de la sala circular se encuentra una escalera de cemento como las antiguas escaleras de las casas de pueblo con una barandilla muy fina de hierro negro forjado y escalones muy anchos y altos que da acceso a la parte superior de la casa en donde vuelve a encontrarse en su centro una sala idéntica o muy similar a la de abajo con una mesa circular arcos y bóveda por la que entra la luz y alrededor de toda esta sala están las habitaciones dormitorio de la familia con los baños y servicios.

El encanto de la casa es que no se ha tocado en su origen para nada. Ha guardado la estructura primitiva de las habitaciones con balcones altos y muy estrechos construidos a ras del suelo o ventanas muy bajas con sus aljabas y a la altura de un sillón para desde allí sentados poder observar tranquilamente el jardín y el exterior. Las puertas de todas estas habitaciones son pequeñas, macizas y probablemente de caoba. La luz entra por la bóveda que ilumina la sala central amueblada también con sillones y mesa para la lectura o el descanso si se quiere pasar de la habitación a la sala. Todos los muebles son de estilo árabe y madera marrón oscura. Los capitales de las columnas que forman la sala y soportan los arcos están repujados con ladrillos verdes de motivos florales que hace contraste con el suave naranja con que están pintados. Un conjunto fino y delicado.

Al jardín se sale por distintas puertas de la casa y desciende formando pequeñas terrazas en las que hay plantadas legumbres y árboles frutales. El fondo tiene un pozo grande y caminos pequeños bordeados por pinos y eucaliptos. Los caminos son de tierra y piedra y parte del jardín esta aunque cuidado dejado a un estado muy natural, y con muchas especies distintas de árboles: pinos, eucaliptos, sauces llorones, cipreses, abetos que rodean toda la villa.

Esta casa es hoy un centro de oración y la única con esa finalidad para la comunidad cristiana de Argel que es una pequeña minoría en un país completamente musulmán. Su misión es por tanto una presencia contemplativa de intercesión y solidaridad con este pueblo que sufre. Por eso un lugar de paz y de silencio es muy importante e imprescindible en esta vida tan sobre cargada y a veces muy estresante. Los seres humanos necesitamos jardines de silencio en donde el espíritu, el cuerpo y todos los sentidos puedan desprenderse de todo eso que nos ata y nos preocupa diariamente. En donde podamos respirar un poco del aire divino y darnos cuenta de que estamos hechos de eternidad y esa es nuestra verdadera patria y nuestro destino. Ese silencio siempre esta lleno de otra presencia que nos recuerda que nunca estamos solos y que hay Alguien mas grande que nos ama y si queremos escucharlo solo debemos abrirnos a lo que nos rodea y en esa brisa suave que las ramas y las hojas de estos árboles nos trae acariciando nuestro rostro oiremos su Voz.

18 sept 2008

¿Tienes ganas de pensar?


Dentro de la rutina diaria de nuestras vidas creo que siempre vale la pena pararnos a meditar en los pensamientos y experiencias de otros seres humanos. Ellos nos pueden iluminar en momentos en que nosotros necesitamos algo de luz o darnos coraje en situaciones que vivimos o que vemos a otros vivir. Por eso he pensado que estos pequeños fragmentos de dos mujeres que han vivido situaciones limites pero muy contemporáneas y existenciales pueden hacernos pensar. Etty Hillemun murió en un campo de concentración alemán y Simone Weil muy joven de una enfermedad pulmonar. Y aunque esas gracias a Dios, no son nuestras realidades si que son actuales porque todos sabemos de separaciones y de perdidas. Ellas pueden darnos coraje y ánimo para vivir nuestras vidas apreciándola mas. Con esa idea las comparto...

“Si nosotros abandonamos a la decisión de la suerte las duras realidades a las que inexorablemente estamos confrontados, si no les ofrecemos en nuestra mente y corazón un lugar en el que puedan madurar y reposarse para que entre los factores que contienen de muerte nosotros encontremos un sentido, eso quiere decir que nuestra generación no esta preparada para afrontar la vida.”

“Creo que lo verdaderamente importante no es estar viva cueste lo que cueste, sino como estamos en lo que nos queda de vida. Me parece que cualquier situación nueva, no importa si es buena o mala, siempre contiene en ella la posibilidad de enriquecer al hombre de nuevas intuiciones.”

“¿Sabes que tengo el poder de hacerte morir”?

“¿Sabe Vd. que tengo el poder de hacerme matar?

-Tú, no puedes escoger.

Etty Hillemun

Que equivocación tan grande la de ese verdugo que no ha conocido jamás lo que es la libertad. El cree en ese mismo momento que es poderoso porque puede decidir la vida del otro. No ha conocido jamás que el que muchas personas estén en esa situación es porque han ejercido la libertad de optar por muchos caminos y decisiones en su vida y que la situación a la que se encuentran confrontadas en ese momento es el resultado de una autentica libertad. Solo las personas verdaderamente libres pueden decir seriamente que pueden dar sus vidas.

Y esas vidas se entregan de maneras muy diferentes. No siempre hasta el extremo sino vidas que se entregan poco a poco por aquellos a los que aman en la familia, el trabajo, en crear un mundo mas bello para que otros se sientan mejor y vivan con sonrisas en sus labios. La vida solo vale la pena vivirla si se va entregándola, ¿para que sino puede servir?

“Muy pronto habrá distancia entre nosotros. Amemos esa distancia que esta enteramente tejida de amistad porque los que se aman son separados…” Simone Weil

¿Pero es que hay distancia para aquellos que se han encontrado y amado en un minuto o durante años? Yo creo que los que se aman de verdad siempre están juntos porque habitan en el corazón y hasta que ese corazón deje de palpitar estarán unidos. Y mucho después también…el amor siempre esta vivo y siempre ahí flotando a nuestro alrededor y lejos o cerca nos suple de la alegría que necesitamos diariamente y convierte nuestros días en algo bello y diferente. Por eso el que ama y es amado nunca esta completamente solo o sola. Su soledad esta habitada.

¿Quien no conoce la canción de Manzanero “Contigo aprendí”? Va con este texto.

14 sept 2008

Mis fotos


La de Tonyo

12 sept 2008

Mis vacaciones


Me escribe mi amigo Pedro desde Valencia y me dice que ha rebuscado en mi blog y lo que he escrito le ha gustado pero que le gustaría mas saber sobre mi vida aquí en Argel.

Pues la verdad es que no hay mucho que contar. Este año no he podido cogerme ningunos días de descanso y no puedo hablar de paseos por la playa o la montaña o algún viajecito que otro. Nos hemos quedado solas Marcela y yo y como Manos Unidas nos aprobó un proyecto para la Biblioteca hemos aprovechado el mes de Julio y Agosto para que vinieran a pintarla por el exterior y hacer algunos trabajos de reparaciones de estanterías, electricidad y puertas que no cerraban.

Para la pintura vinieron Mohamed y Fatah. Mohamed era el jefe y Fatah hacia la pintura de “altura”. A Fatah le faltaban muchos dientes de alguna enfermedad de esas que no cogen nunca los ricos o los que pueden comer todos los días una dieta bien equilibrada y solo conocía su lengua, el árabe. Pero nos entendíamos bien, yo a base de algún grito que otro y el haciendo lo que quería. Los gritos surgieron una mañana que el miraba desde una ventana la altura de la fachada y de pronto intento salir al exterior. Lo agarre por el pantalón y no se me escapó. La casa tiene una altura de 12 a 14 metros y cuando lo pude sacar de allí nos reunimos con Mohamed y les dije en francés claro, que en el proyecto no había presupuesto para un entierro y que mejor dejábamos la altura por falta de fondos. Me escucharon con mucha atención y al día siguiente Fatah volvió con un cinturón grande de seguridad y me dijo: ”voila madame” y comenzó a trepar la escalera hacia las alturas antes de que yo pudiera reaccionar. La verdad es que no entendí la seguridad que le proporcionaba aquel cinturón que estuvo completamente olvidado en un rincón del patio hasta que se termino la pintura. Pero algo hizo. Fatah se marcho a finales de Agosto con un color de cara y brazos caribeño.

Mohamed tenia unos cuarenta y algo años y era un hombre de constitución fuerte y como Fatah estaba casado y con una hija. Al cabo de un par de semanas de trabajo llegó a la casa como todos los días y al abrirle la puerta y saludarme me puso un papel pequeño en mi mano que mire extrañada y sin saber que significaba. Levante la cabeza para mirarle y sin previo aviso me dijo: “tengo 10 Kg. de más”. Yo le conteste que creí que estaba bien, pensé que incluso muy requetebién pero no lo dije por si acertaba en el significado y me pillaba. En fin que al cabo de unos cuatro días empecé a notar un ruidillo extraño al pasar a su lado y le dije” no veo, lo que veo”. Pero eso era, una bolsa grande negra de las de basura alrededor de todo su cuerpo y debajo de la camiseta de trabajo para así poder adelgazar. ¡Y lo consiguió! Perdió más de diez kilitos. Moraleja, para que pagar tanto dinero en baños de barros y dieta especiales. Una buena brocha y a pintar al sol y te quedas esbelta como una caña.

Con Fatiha, la señora que nos ayuda, hice limpiezas a fondo de esas de salir de polvo hasta las orejas y tirar trastos y mas trastos de una especie de cueva de ladrones que hay en la biblioteca y que ahora parece un cuarto de esos modernos de diseñador, y también acepte ayudar a dos estudiantes de final de Carrera de Ingeniería con la traducción del ingles de algunos de los artículos que presentaban en sus tesis o licenciaturas. El de Hanna trataba de cómo minimizar los costos de una empresa y evitar la perdida de materiales utilizando un estudio que se llama

“de mochila” y que con formulas matemáticas y logaritmos te resuelve como introducir objetos de todos los tamaños en cualquier espacio ocupándolo hasta el máximo de sus capacidades. Hanna trabajo bien y su tesis iba progresando cuando me di cuenta de que además del ingles me empezaba a filtrar artículos en portugués e italiano. ¡Con tal de que no fueran en chino o árabe íbamos a resolver todas las mochilas que nos echaran!!

Mohamed, porque aquí casi todo el mundo se llama Mohamed trabajaba sobre el uso de un sistema informático que ayuda a las empresas electrónicas a medir la flexibilidad y capacidad de sus cadenas de producción.

Enseguida me di cuenta de que Mohamed trabajaba poco y hacia el vagoneta. El día que vino a presentarme el resumen, su trabajo no podía cogerse por ninguna parte. Al llegar a un párrafo como este :” la conclusión de este trabajo demuestra que lo que esta hecho no enseña lo que no esta hecho , por lo que lo hecho…” estalle en carcajadas y cuando terminamos de reírnos los dos, le pedí con la mismísima sonrisa que empezara de nuevo seriamente lo que hizo sin chistar. Vamos, que a mi no me fastidiaba lo que me había costado comprender el sistema de análisis para las empresas electrónicas. Y menos mal que el del trabajo sobre el satélite Galileo de Físicas no pudo venir sino menudo curso de verano me tiro. Ni en la Universidad de Comillas aprendo tanto.

¿Que me ha sucedido este verano, Pedro? Pues conocer un poco a estas cinco personas de las que te hablo y me ha valido mucho la pena. Con ellos lo he pasado muy bien.

Del calor mejor no hablamos.

4 sept 2008

Una manera de ser y estar



En el pasado mucha gente de buena voluntad, humanistas, ateos o con creencias religiosas salían de sus países y dejaban sus familias y amigos para intentar ayudar al desarrollo de los pueblos mas desfavorecidos construyendo hospitales, escuelas, centros para la acogida de niños huérfanos, los niños de la calles cooperativas para el desarrollo y ayuda a la mujer y un sin fin de cosas mas.

Los pioneros y pioneras en este campo fueron y aun siguen siendo en muchos lugares del mundo los misioneros cristianos y católicos que han desarrollado una labor inmensa para la promoción de muchos países africanos y latino americanos. Muchos de los líderes africanos que subieron al poder en los años de la Independencia en África se educaron en Escuelas Cristianas y formaron los gobiernos y cuadros de intelectuales y profesionales que fueron capaces de tomar las riendas de sus países en el momento adecuado. Estamos hablando de más de un siglo de esfuerzos y trabajos penosos en condiciones muy difíciles empañados por la sombra de la colonización.

En el último cuarto del siglo XX las ONG empezaron a desarrollarse. Eran la plataforma ideal para agrupar en ellas a cientos de voluntarios que carecían de una vocación religiosa y misionera a la vez pero que si tenían el deseo muy fuerte y honesto de dar años de su vida, meses o semanas a ayudar a los pueblos en vía de desarrollo.

En Inglaterra es muy difícil encontrar algún estudiante universitario que no haya estado en algún país de lo que fueran antes colonias inglesas. Es tan normal como hacer una visita a su propio país durante unas vacaciones universitarias o tomar un año sabático antes de comenzar otro periodo de estudios.

Estas ONG continuaron con el mismo patrón iniciado por los misioneros con la particularidad de su movilidad , sus proyectos concretos a corto o largo plazo, y ayudas puntuales de profesionales sobre todo de la Medicina a hospitales y centros de Salud que no tienen aun los recursos humanos que poseemos en ciertos países de Europa o EE.UU. Hoy día en España proliferan estos grupos que realizan una excelente labor.


Yo pienso que en el momento presente algo tiene que cambiar de ese tipo de presencia y ayuda. Los Gobiernos con sus ayudas de Cooperación y pactos de comercio, fronteras e intercambio de productos son los agentes con el poder necesario para desarrollar esos países. Es una obligación moral y además una deuda a pagar que tienen contraída desde hace mucho tiempo.

Por el contrario algo nuevo tiene que surgir en el mundo tan violento en que vivimos. La necesidad de conocernos, de crear lazos de amistad, de intercambiar valores de nuestras culturas y tradiciones y de crear grupos humanos en los que todos se sientan acogidos sin diferencias de color y lengua para crear una cultura de la Paz.

El ser occidental ha caído en la trampa de medir su valía por lo que produce y hace con su tiempo (el tiempo es dinero) y hacer este giro le resulta muy difícil. No producir construyendo edificios, abriendo caminos o cavando pozos tan necesarios en muchos países no tiene lógica o es visto como una perdida completa de capacidades profesionales e intelectuales.

Pero en un mundo en el que existen países con numerosos conflictos bélicos, violencia, muerte y constantes mareas humanas de desplazados tal vez lo que todos necesitamos son esos grupos de personas que en esos mismos países sean capaces de vivir unidas y convivir en paz para dar un testimonio al resto del mundo en que es posible que esa utopía puede ser una realidad.

Esta podría ser una manera muy concreta y necesaria a mi parecer de vivir la Misión y que expresan de una manera silenciosa pero muy efectiva y visiblemente las motivaciones profundas que mueven a los cristianos, musulmanes, hindú, budistas u hombres y mujeres de buena voluntad en su lucha y esperanza por crear un mundo mejor y en Paz.

Simplemente ser, estar y juntos.