27 may. 2008

Dos soles esplendidos


Dos soles esplendidos

Acabo de terminar de leer Mil soles esplendidos de Khaled Hosseini y se que el libro ha sido un betseller de ventas y que Hosseini lo ha escrito después de Cometas en el cielo que ya ha sido llevada con gran éxito al cine.

Hacia tiempo que una novela no me emocionaba tanto. Y al final he llorado, silenciosamente, tranquilamente, mientras leía sus últimas paginas. Porque la imaginación es siempre más fuerte que la mirada y se pueden ver mejor con la mente las escenas de Laila visitando la cabaña en que vivió Miriam y cerrando los ojos viéndola, oliéndola, sintiéndola a su lado. Sentir hasta las entrañas que es gracias a ella que ahora puede vivir con su marido, con sus dos hijos, que le debe la vida, el aire que respira a una niña que no se rindió jamás ante el mal y el dolor. A la que nada ni nadie doblego jamás. Como esas mujeres africanas de las que he hablado alguna vez que son como árboles plantados en la tierra con raíces tan profundas que ni los vientos ni las tempestades pueden con ellos. Bajo sus alas se cobijan el resto de los seres que quieren y todos los que se acercan a ellas encuentran consuelo y fuerza. Su carácter es manso y su mirada dulce pero pueden reaccionar como la leona a la que atacan sus pequeñuelos. No tendrá ninguna duda. No dejara que nadie los destruya. Matara si es necesario para preservarlos.

En esta sociedad en que vivimos todos hablamos de tener muchos amigos. Usamos esa palabra para hablar simplemente de conocidos que nos han presentado en una fiesta, en alguna exposición, en una tienda o con los que hemos cruzado una docena de palabras en nuestra vida. ¡Que desperdicio de la palabra amistad!

Amistad es de eso de lo que habla Hosseini que existe entre Miriam y Laila. Dos mujeres con una diferencia de edad notable pero que unen sus destinos hasta ser capaces de dar la vida la una por la otra. El don más grande que poseemos. Una le da su amor y comparte el amor de sus hijos con la otra y la otra a cambio recibe la dignidad y sentido para vivir que no ha conocido jamás. Ese sentido la hará libre de todo y de todos y por eso usara su libertad para morir por su amiga y los niños que ama consciente y voluntariamente. Emocionante de verdad.


Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas,

o los mil soles esplendidos que se ocultaban entre sus muros.

Saib-e-Tabrizi escribió estos versos sobre la ciudad de Kabul, dice Hosseini en su novela Sabía ya entonces que entre esos muros podrían existir dos soles tan fuertes y potentes como Miriam y Laila?.

Pienso que Tabrizi ya sabía que había miles y millones de ellos entre sus muros y por eso hizo esos versos. Hosseini ha tenido la maestría de crearlos y contárnoslo a nosotros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Leí en su día "Cometas en el cielo" y atraída por el nombre del autor acabo de leer "mil soles espléndidos". Ésta me ha conmovido profundamente, como mujer y ser humano me angustia ver la cantidad de mujeres que viven en paises en los que la expresión "derechos humanos" no va con ellas. Qué hacer?