22 dic. 2008

Cosas Bellas


Escenas de la vida árabe por

Nasreddine Dinet

“La noche se acerca y el Sol debe dejar estos lugares que el ama; esta todo desperado.

Mirad el tinte amarillento que inunda su rostro por la fiebre de la separación.

Y yo comprendo su dolor cuando gozo de estos placeres que dan la noche del Sahara y que el jamás podrá conocer.

Me extiendo sobre el tapiz blando de la duna sin traza de mancha alguna cuidadosamente lavada por el viento. Un frescor delicioso circula alrededor de mis extremidades que llega a la vez del fondo del aire y del corazón de la arena.

Entre esos dos frescores, mi cuerpo siente un bienestar hasta entonces desconocido mientras que mis ojos se regocijan de dos purezas incomparables, la de las dunas de una limpidez absoluta y la del cielo desde donde las estrellas parecen descender a la altura de mis manos.”


Yasmina Khadra

Trilogía de Argel

(Describiendo una amistad)

“¿Cuántos pesares hemos compartido, cuántas alegrías?

Hay historias de hombres que alcanzan la leyenda en su esencialidad. La nuestra es esencial porque es sencilla. Es la historia de una amistad en bruto, que se implica tanto como lo hace la complicidad, igual de testaruda que el amor; un tejido de ternura enrollado en un asta de solidaridad y que, cuando hay tormenta, se despliega automáticamente en el cielo y ondea como si fuera un estandarte sagrado. Os juro que se consigue sobrellevar los peores contratiempos con solo oírlo flamear por encima de nuestras cabezas.

Cuando, en el trapacero silencio nocturno, me sorprendo haciendo balance de mi perra vida sin toparme con la menor parcela satisfactoria, cuando no tengo más remedio que reconocer el amplio abanico de mis culpas y errores-yo, que era experto en el arte de las complicaciones-, sólo me queda la excusa de esta amistad gracias a la cual no pierdo del todo la cara pues no hay peor suerte, ni estropicio mas completo, ni infortunio más lastimoso que tener todos los enemigos del mundo y ni un solo amigo.”

1 comentario:

Amparo dijo...

Cosas bellas, ya lo creo que si!
Me encantó leerlo, gracias. Ambos textos son enriquecedores.

Abrazos

Amparo